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Nov 06_14 La mujer debe tomar su papel como transmisora de vida, de vida espiritual, para los hijos PDF Imprimir E-Mail

Rosario vespertino

 

Temas:

  • Haced méritos, Mis pequeños, vuestro Juicio será en el Amor, ¿cuánto amor disteis?, pero, también, ¿cuánto amor dejasteis de dar? Orad, orad mucho, para que Sea Benevolente al momento de vuestro Juicio.
  • Salvad almas, Mis pequeños, salvadMe a vuestros hermanos y Yo os premiaré grandemente, os amo a todos, no excluyáis a nadie, Yo Soy el que Juzga, porque conozco la existencia y el ser de cada uno de vosotros.
  • La mujer debe tomar su papel como transmisora de vida, de vida espiritual para los hijos, de apoyo al esposo, de ejemplo de pureza ante los hombres.
  • ¡Cuánta necedad del hombre! ¡Cuánta tontería! Preferís el dolor a donde os lleva satanás y no buscáis el gozo total a donde os podría haber llevado Yo, si hubierais cumplido con Mi Voluntad, con Mis Preceptos, con Mis Leyes.
  • Agradezco de corazón, como Padre y vuestro Dios, el que vosotros Me hayáis escogido y hayáis perseverado, aún a pesar de la maldad que os rodea, sois las antorchas de Luz que tanto os he anunciado que seríais en los momentos de tinieblas.

 

 

Mensaje de Dios Padre, Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María a J. V.

 

Primer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.
Sobre: Haced méritos, Mis pequeños, vuestro Juicio será en el Amor, ¿cuánto amor disteis?, pero, también, ¿cuánto amor dejasteis de dar? Orad, orad mucho, para que Sea Benevolente al momento de vuestro Juicio.
Hijitos Míos, Mi Amor ha sido ofendido, vosotros mismos cuando sois blasfemados, cuando os atacan, os sentís ofendidos en vuestra persona y, especialmente, cuando no os merecéis ésa ofensa.

Meditad en lo que Yo he tenido que sufrir por todos vosotros. Bajé a la Tierra para convivir con los hombres, ciertamente, como Dios Yo os conocía perfectamente, Yo quise estar entre vosotros, para que os dierais cuenta que vuestro Dios os conoce perfectamente al haber convivido entre vosotros.

No os conozco de oídas, conozco porque conviví entre los hombres, ciertamente, había buenos hombres, pero también hombres que Me traicionaron, que Me atacaron, que no quisieron saber nada de Mí y, hasta Me Crucificaron.

Vosotros, conocéis el amor, aún por más malos que seáis, conocéis el amor, pero el amor humano. Ciertamente, es amor de corazón, pero muchas veces no trasciende, se queda a nivel humano, a nivel carnal, Mi Amor es Amor Divino, que trasciende, que es Infinito.

Os digo todo esto, Mis pequeños, porque mucho ha perdido la humanidad, habéis desperdiciado el Amor de todo un Dios que convivió entre los hombres, bajé para estar entre vosotros, para que no pudierais tener el pretexto de decir: “Él está en el Cielo y no nos conoce”, os conozco perfectamente, porque conviví entre vosotros y, además, como Dios, os conozco más, porque conozco vuestro interior, conozco vuestras verdaderas intenciones, conozco lo que tenéis en vuestra mente y en vuestro corazón.

Mis pequeños, ¡cómo habéis desperdiciado todo lo que todo Un Dios os ha dado! ¡Cómo habéis dejado pasar el tiempo! Pudisteis haber tenido ya Paz Verdadera en todo el Mundo, en todas las Naciones y Pueblos, en todos aquellos que os rodean, pero no ha sido así, habéis desperdiciado y seguís desperdiciando todas Mis Bendiciones, Mi Amor y Mi Perdón.

Ya no Me apreciáis cómo Soy y, por lo que quiero. Ya no acudís a Mí, para obtener Sabiduría, Discernimiento, os da igual estar Conmigo o estar con Mi enemigo. Los tiempos ya están sobre vosotros, los tiempos ya os alcanzaron, ¿Qué tenéis de bueno que hayáis hecho para agradarMe, para que Yo Me sienta orgulloso de vuestro andar sobre la Tierra? ¿Qué hicisteis de bueno, para que Yo Me alegre y Me sienta orgulloso, como Hermano, como Dios que Soy y, así premiaros y podáis estar Conmigo eternamente?

Algunos, os sentís avergonzados de no poderMe dar algo bueno y, si algo hicisteis, no Me lo ofrecisteis, hicisteis vuestra vida sólo para vosotros. En vuestro egoísmo, ni siquiera compartisteis con vuestros hermanos ni intercedisteis por ellos. Ciertamente os sentiréis avergonzados, si es que todavía tenéis amor en vuestro corazón, cuando os presentéis al final de vuestra misión. Yo os estaré esperando, llegaréis a Mí, ¿cómo estaréis en vuestro corazón?

Haced méritos, Mis pequeños, vuestro Juicio será en el Amor, ¿cuánto amor disteis?, pero, también, ¿cuánto amor dejasteis de dar? Orad, orad mucho, para que Sea Benevolente al momento de vuestro Juicio.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Salvad almas, Mis pequeños, salvadMe a vuestros hermanos y Yo os premiaré grandemente, os amo a todos, no excluyáis a nadie, Yo Soy el que Juzga, porque conozco la existencia y el ser de cada uno de vosotros.
Hijitos Míos, ciertamente que os di el libre albedrio para que fueran vuestros méritos los que os juzguen, pero si no estáis Conmigo, si realmente no Me lleváis en vuestro corazón, si no Me buscáis ni respetáis Mis Leyes ni confiáis en Mi Amor, el libre albedrío se puede volver vuestro peor enemigo, porque él os va a traicionar, porque, al no estar Conmigo, pensaréis totalmente como persona humana y, al decir esto, os estoy diciendo que hablaríais completamente como hombres, no como hombres espirituales, que es como quiero que viváis.

El hombre espiritual es aquél que Me ha encontrado, que, aunque tenga caídas y levantadas, siempre está Conmigo. El hombre tiene que luchar contra sí mismo, si se deja vencer, pierde y puede perder eternamente.

El hombre no aprecia lo que os tengo preparado, al hombre le falta Fe en lo que Yo os digo. El hombre busca solamente su bien y no busca Mi Bien, ¿cuántas veces, no os he pedido, Mis pequeños, que hagáis lo Mío y que Yo haré lo vuestro? Y, ¿qué es lo Mío?, es vuestra propia salvación y la salvación de vuestros hermanos, del resto Me encargo Yo, pero no tenéis confianza suficiente para dejarMe vivir plenamente en vosotros. Seguís pensando que cuando Yo os pido que os soltéis plenamente a Mí, vais a perder todo lo que tenéis, especialmente lo material, lo humano. Dudáis mucho, no estáis Conmigo.

Necesitáis, según vosotros, convivir con el hombre, porque vivís en el Mundo y necesitáis de lo del Mundo, pero entended, Mis pequeños, que al Mundo, Yo lo puedo cambiar en segundos.

No os imagináis, Mis pequeños, el dolor del arrepentimiento que sufren muchas almas cuando llegan a Mí y, especialmente, aquellos que querían encontrarMe y no lo lograron. Por eso, os repito, el hombre tiene que luchar contra sí mismo para llegar a Mí, pero son pocos, muy pocos los que realmente buscan agradarMe viviendo en santidad; meditad todo esto, Mis pequeños, porque lo necesitáis. Ciertamente, vuestro Hogar futuro, el Reino de los Cielos, es difícil de conseguir, pero aquellos que a pesar de todo, de que tenéis que luchar contra vosotros mismos, también tenéis que luchar por el bien de vuestros hermanos, satanás no deja de luchar contra vosotros, los que estáis más cerca de Mí, para que no seáis intercesores ante vuestros hermanos que han caído en desgracia del pecado. No os imagináis, Mis pequeños, cómo hay almas que imploran poder salir del pecado en el que viven, de la maldad que hacen, sin querer hacerla, pero que satanás ya los tiene tan atados al mal y al pecado, que no pueden salir de él fácilmente. Vuestra misión es grande, salvar almas, ser otros Cristos, vivir en plenitud para Mí, vuestro Dios.

Seguid trabajando para Mi Obra, Mis pequeños, sois parte del Cuerpo Místico de Mi Hijo. Al entender esto, Mis pequeños, os debéis de dar cuenta de la magnitud de vuestra tarea, tarea difícil, pero no la haréis solos, si no contáis Conmigo, difícilmente regresaréis al Reino de los Cielos.

Ayudad pues a vuestros hermanos a consguirMe y a no fallarMe en el resto de su existencia. Salvad almas, Mis pequeños, salvadMe a vuestros hermanos y Yo os premiaré grandemente, os amo a todos, no excluyáis a nadie, Yo Soy el que Juzga, porque conozco la existencia y el ser de cada uno de vosotros.

TenedMe confianza en que seré benévolo con las almas que se humillen, reconozcan sus pecados y el deseo de no ofenderMe más.

Que Mis Bendiciones caigan sobre todos vosotros, especialmente sobre aquellos que, en humildad, se reconocen pecadores y necesitados de Mí. Mi Amor queda con todos vosotros, Mis pequeños.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio. Habla la Santísima Virgen María.
Sobre: La mujer debe tomar su papel como transmisora de vida, de vida espiritual para los hijos, de apoyo al esposo, de ejemplo de pureza ante los hombres.
Hijitos Míos, Soy vuestra Madre, la Siempre Virgen María. Ya hace tiempo os dije que, estos tiempos, son tiempos de la mujer.Son tiempos en que la mujer debe tomar nuevamente su papel.

Sí, Mis pequeños, satanás se ha encargado de destruir la Obra de Nuestro Padre y Nuestro Dios. Satanás, el padre de la mentira, ha destruido la Verdad en la cual debéis vivir.

La mujer debe tomar su papel como transmisora de vida, de vida espiritual para los hijos, de apoyo al esposo, de ejemplo de pureza ante los hombres.

Yo, vuestra Madre, la Siempre Virgen María, debo Ser Modelo y lo Soy, para todas las mujeres pero, satanás, conociendo el pensamiento humano, en este caso, el pensamiento femenino, ha movido a la mujer a la soberbia, haciéndole creer que puede y debe ser como el hombre y no es así, Mis pequeños.

En las Sagradas Escrituras, se le da al hombre y se le da a la mujer su misión y es una misión Divina, es una misión dada en la Sabiduría Divina. Aquí no se trata de lo que crea el hombre o de lo que crea la mujer, estáis en la Tierra todos vosotros, para servir a Nuestro Dios y aquél que es un fiel servidor, acata lo que quiere el Amo, porque, cuando el Amo es Sabio y es Bueno, también va a cuidar a Sus siervos, va a cuidar a aquellos que Lo sirven y Lo aman.

Se os dio, a cada uno de vosotros, una misión, en vuestra personalidad y en vuestro sexo. Debéis acatar ésta Voluntad Divina, porque es Perfecta, porque cuando hacéis la Voluntad de Nuestro Dios, todo se vuelve perfecto y todo sale bien.

Cuando el hombre quiere hacer lo que a él le interesa, todo sale mal, tarde o temprano cae.

Mis pequeños, debéis tener la humildad necesaria para aceptar la Voluntad de Nuestro Dios.

Mujeres, hijas Mías, tomad de Mí lo que necesitéis, que Yo os apoyaré y os llevaré en humildad a vuestra perfección.

Yo fui creada para que fuera Ejemplo a las creaturas. Soy vuestra Madre y una madre guía, una madre enseña, una madre se sacrifica, una madre se da por Sus hijos y Yo también Me he dado, como Corredentora, por todos vosotros, hombres y mujeres, y como Maestra, os tengo que reprender, porque, como os dije, vuestra misión está señalada en las Sagradas Escrituras y debéis acatar la Voluntad del Padre porque es lo perfecto, es lo que es bueno para cada uno de vosotros.

No mortifiquéis más a Nuestro Dios, no tratéis de hacer vuestra voluntad, porque no saldrá bien lo que hagáis y afectaréis a muchos hermanos vuestros con vuestras decisiones erróneas.

Sed humildes, sed sencillas, sed puras, sed sabias, es tiempo de la mujer, pero de la mujer que sea como Yo, el ejemplo de la mujer por excelencia.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: ¡Cuánta necedad del hombre! ¡Cuánta tontería! Preferís el dolor a donde os lleva satanás y no buscáis el gozo total a donde os podría haber llevado Yo, si hubierais cumplido con Mi Voluntad, con Mis Preceptos, con Mis Leyes.
Hijitos Míos, el ataque de satanás ha sido continuo desde que éste cayó y fue creado el hombre. Él se puso en contra Mía, le quité el amor y se volvió el demonio que conocéis y juró él atacar toda Mi Creación y, especialmente a vosotros.

Ha venido atacando al hombre, a todos los descendientes de Adán y Eva, para que no regresen a Mí.

Ciertamente, en la antigüedad, el hombre se desviaba fácilmente, porque su corazón no Me buscaba y se guiaba más por el instinto que por la Verdad, el hombre vivía en la obscuridad, pero, aún así, Yo los cuidaba.

Mandé a Mi Hijo para unificar criterios, para que el hombre no actuara según sus conveniencias particulares. Envié a Mi Hijo, para que viviera con vosotros lo que Yo os había dado en los Diez Mandamientos y, así tomarais Su Ejemplo, para que vivierais a lo Divino y no a lo humano.

Las Sagradas Escrituras son el conocimiento Divino, dado a vosotros, los hombres, para unificaros en la Verdad y llevaros a la perfección, porque aquél que Me busca, aquél que hace Mi Voluntad, necesariamente alcanza la perfección.

Desgraciadamente, solamente una porción pequeña de la humanidad ha tomado las Enseñanzas Divinas de las Sagradas Escrituras para hacerlas vida. ¡Cuánto habéis desperdiciado, Mis pequeños! ¡Cuánto habéis desperdiciado! Porque ahora ya no tenéis pretexto. Si en la antigüedad, el hombre no sabía qué hacer, porque no tenía una guía espiritual perfecta, vosotros, teniendo ésta vida espiritual en las Sagradas Escrituras, estáis desperdiciando todo este conocimiento, toda ésta perfección. Por eso os he dicho que ésta generación será juzgada más fuertemente que generaciones pasadas, porque no tuvieron el Conocimiento Divino, el Ejemplo Divino, la Palabra Divina, a través de Mi Hijo Jesucristo, vuestro Dios.

¡Cuánto habéis desperdiciado y cuánto estáis sufriendo por vuestra necedad, por vuestra maldad! Si hubierais puesto en práctica todo lo enseñado por Mi Hijo, Su Ejemplo, Su Vida, Sus Palabras, sería ya un mundo perfecto y hubierais ya, empezado a vivir el Cielo en la Tierra. Hubierais erradicado el mal de vuestro ser y el mal del Mundo y del Universo entero. Pero no habéis actuado con Sabiduría, porque no la quisisteis poner en práctica. Por vuestra necedad, hicisteis a un lado el Libro Perfecto y preferisteis seguir haciendo vuestra voluntad.

Esa es la necedad humana, la imperfección humana, tener a la mano lo que os podría hacer hijos de Dios, agradables a Mis Ojos y preferisteis seguir a vuestro enemigo, a satanás, el que os daña día y noche, el que no os ama, el que solamente quiere vuestra destrucción, el que os lleva al mal, el que os aparta de Mí, el que causa tantos desastres a vuestro alrededor. ¡Tanto dolor en vuestro ser, en vuestra familia, en vuestros hermanos! Aquél que os traiciona y que os evita llegar a la perfección a la que estáis llamados.

¡Cuánta necedad del hombre! ¡Cuánta tontería! Preferís el dolor a donde os lleva satanás y no buscáis el gozo total a donde os podría haber llevado Yo, si hubierais cumplido con Mi Voluntad, con Mis Preceptos, con Mis Leyes.

Vosotros mismos habéis forjado vuestro destino y ahora, ése destino, os llevará a una prueba tremenda, que os ganasteis por vuestra tontería, por vuestra negligencia, por la falta de Sabiduría que teníais a la mano y no la quisisteis tomar.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.
Sobre: Agradezco de corazón, como Padre y vuestro Dios, el que vosotros Me hayáis escogido y hayáis perseverado, aún a pesar de la maldad que os rodea, sois las antorchas de Luz que tanto os he anunciado que seríais en los momentos de tinieblas.
Hijitos Míos, el Mundo, cubierto por el mal está, se cumple lo que os dije hace tiempo, que el mal caminaría por vuestras calles y nadie lo podría detener. Las autoridades, los gobiernos, coludidos con el mal están. Satanás se ha asentado en vuestro mundo y su poder fuerte está contra todos vosotros.

Muchos de vuestros hermanos lo han aceptado y lo apoyan, pretendiendo que obtendrán de él un bien, porque al ser el príncipe de éste mundo, ellos quieren participar de su reino. Los gobiernos de la Tierra, lo han encumbrado, han atacado todo aquello que le pudiera quitar poder y, ahora, su poder, está liberado para haceros el mal a todos vosotros, y aquellos que lo han encumbrado, creyendo que de él obtendrán un bien, serán traicionados y condenados. Así es como paga satanás, el padre de la mentira, el traidor por excelencia.

Pero ahora, todos aquellos que lo encumbraron, que fueron instrumentos de satanás y se sienten poderosos, se sienten seguros de que nadie les quitará el poder que satanás les ha dado en su maldad, pronto se darán cuenta que ésa impunidad en la cual viven y se protegen unos a otros, se les quitará y serán juzgados por Mí, vuestro Dios, satanás será vencido y Yo pondré nuevamente todo en su lugar.

Los malvados, aquellos que se sentían seguros por tener el apoyo de satanás, serán eliminados de la Tierra, el Nuevo Mundo por venir, que os he prometido, no tendrá presencia de maldad. Todo mal será eliminado de la Tierra y comenzará Mi Nuevo Reino entre vosotros, pero, recordad, Mis pequeños, que tenéis el libre albedrio y, tarde o temprano, Me traicionaréis nuevamente, pero, al menos, las primeras generaciones, después de éste cambio total que tendréis, Me amarán y Yo gozaré con éstas primeras generaciones y ellos Me gozarán a Mí, serán Mi nuevo pueblo y Yo Seré Su Dios. Serán momentos Celestiales, los momentos esperados por tantas almas que ahora añoran Mi Presencia entre vosotros, al darse cuenta de tanta maldad que os rodea. Vuestras lágrimas serán enjugadas, vuestra alegría volverá a vosotros, Me agradeceréis éste cambio tan radical que tendréis. La virtud volverá, el Amor reinará, Me agradeceréis el que Yo Sea vuestro Dios y Me amaréis, como Yo siempre he querido que lo haga el hombre.

Gozad ya desde ahora, Mis pequeños, este cambio que os he prometido. El mal que ahora veis y del cual se ufanan los que se creen poderosos, será eliminado, pero orad por aquellos que todavía pueden obtener Mi Perdón.

Se os acercan momentos bellos, dentro del dolor que tendréis, también habrá gozo entre vosotros, porque iréis viendo, dentro de la tribulación, cómo también irá desapareciendo el mal sobre la Tierra.

Agradezco de corazón, como Padre y vuestro Dios, el que vosotros Me hayáis escogido y hayáis perseverado, aún a pesar de la maldad que os rodea, sois las antorchas de Luz que tanto os he anunciado que seríais en los momentos de tinieblas. Vuestra Fe ha crecido, aún a pesar del mal que os rodea y de las falsas promesas que os hacen los instrumentos de satanás. Vosotros conocéis la Verdad, la habéis buscado y la tenéis fuertemente arraigada a vuestro corazón, a vuestra mente, a vuestro ser. Os he regalado Mi Sabiduría Divina y vosotros la habéis aceptado y acrecentado, eso os dará vuestra salvación eterna. Al haber aceptado Mi Presencia y Mi Voluntad en vuestra vida, no os dejasteis engañar por las mentiras de satanás. Por buscarMe, os di Luz, para que pudierais seguirla y hacer a un lado la mentira y los engaños de satanás, atractivos para el ser humano, para los que buscan el Mundo, para los que se alejaron de Mis Enseñanzas y de Mis Verdades. Por eso os he prometido que os cuidaré, os tomaré de la mano y os llevaré por caminos seguros, aún a pesar de la obscuridad y de la maldad que os rodea. No dejaré que tropecéis y si tropezáis, Yo os levantaré, porque habéis sido fieles, lo habéis demostrado, con vuestros actos, con Mi Presencia en vosotros y, sobre todo, porque habéis dado ejemplo de que Yo habito en vuestro corazón.

Buscasteis el Tesoro y lo encontrasteis, Soy Yo, vuestro Dios, sois Míos y no os perderé. Os bendigo, Mis pequeños, seguid adelante, falta poco, perseverad, que pronto seréis premiados.
Gracias, Mis pequeños.

 
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