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Ago 02_16 Las palabras que se os están diciendo, ¿vienen de Mí o son del lobo con piel de oveja? PDF Imprimir E-Mail

Rosario vespertino.

 

 

Temas:

 

  • Yo habito en vosotros, Mi Santo Espíritu habita en vosotros, el Padre está con Nosotros, así que, la Trinidad Sacrosanta está en vosotros, y en cada uno de vuestros hermanos, por eso Yo estoy Presente en vuestro tiempo, también.
  • Se os avecinan tiempos difíciles, tiempos, en los que no tendréis oportunidad, quizá, de platicar con algún hermano vuestro; quiero que Me llevéis en vuestro corazón y, sobre todo, para que os guíe en los momentos difíciles que pasaréis.
  • Os estáis jugando vuestra vida eterna o vuestra condenación eterna, si solamente os estáis fijando en una figura humana, que os está dando lo que vosotros queréis escuchar y no os adentráis en las Verdades que tenéis Escritas y que debéis seguir, que debéis vivir, que debéis amar.
  • Vosotros sois los autores de vuestro mal, pero os estaré esperando, estaré esperando vuestro arrepentimiento, estaré esperando que el Amor vuelva a vosotros y que vosotros, viváis, nuevamente, como verdaderos hermanos, hijos Míos, hermanos Míos, de vuestro Salvador y Redentor.
  • Escucharéis Mi Voz en vuestro interior, os guiaré por caminos seguros; aquellos que, realmente, quieran estar Conmigo, Me escucharán y seguirán Mis instrucciones, a donde os llevaré con seguridad.

 

 

 

Primer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.

Sobre: Yo habito en vosotros, Mi Santo Espíritu habita en vosotros, el Padre está con Nosotros, así que, la Trinidad Sacrosanta está en vosotros, y en cada uno de vuestros hermanos, por eso Yo estoy Presente en vuestro tiempo, también.

 

Hijitos Míos, estos tiempos de purificación será una prueba para vosotros, en el sentido de que, vosotros, viviréis lo que Yo, vuestro Salvador, en parte, viví.

 

Vosotros habéis obtenido la recuperación del Reino por Gracia Mía, vuestro Dios y Salvador, pero, una gran mayoría, no apreciáis todo lo que Yo hice por vosotros. Ahora os toca, Mis pequeños, vivir, en Mi lugar, la ayuda que le deberéis dar a vuestros hermanos, para que ellos, también, puedan tener acceso al Reino de los Cielos.

 

Yo Me di por todos vosotros, ahora, vosotros, os daréis por muchos de vuestros Hermanos. Os permitiré vivir momentos difíciles, dolorosos, ciertamente, no al grado de lo que Yo padecí, pero eso ayudará a que vosotros reflexionéis en todo lo que Yo hice por recuperar vuestro lugar en el Reino de los Cielos.

 

Pocos, muy pocos de vosotros, realmente Me acompañáis en Mis momentos en la Tierra, no necesariamente hablando solo de los Dolorosos, sino, sencillamente, hablando de los de Mi Vida diaria. Poco os acordáis de estar Conmigo, de pasar algunos momentos imaginando qué estaría Yo haciendo en tal situación, cómo estaría Yo actuando, entre vuestros hermanos de aquél tiempo, qué les estaría diciendo para llevarlos a la conversión. Tantas y tantas cosas, en las cuales vosotros podéis acompañarMe durante Mi Vida sobre la Tierra.

 

Os he dicho varias veces, que Yo vivo un eterno presente, lo que Yo hice en aquél tiempo, lo estoy haciendo en éstos momentos. Cuando vosotros Me tenéis en vuestra mente y Me acompañáis, Me estáis acompañando en ésos momentos, no en el pasado, sino en el presente. Me da una alegría inmensa, cuando vosotros os proponéis caminar Conmigo para compadecerMe, alegrarMe, aprender de Mí, tantas y tantas cosas que podéis obtener de Mí, vuestro Dios.

 

No Me tengáis como al Dios que caminó en aquél tiempo sobre la Tierra, en estos momentos estoy caminando entre vosotros. Estoy caminando a través de vosotros, porque estoy en vosotros, los que Me habéis permitido vivir en vosotros. Estoy caminando en vuestros hermanos, porque os he dicho que lo que le hagáis a uno de vuestros hermanos, Me lo estáis haciendo a Mí, bueno o malo. Estoy padeciendo, también, en vuestros hermanos enfermos, necesitados, hambrientos, moribundos. Estoy Presente en ellos y, cuando vosotros oráis por ellos, cuando cuidáis de ellos, cuando les ayudáis a ellos, lo estáis haciendo Conmigo.

 

Yo habito en vosotros, Mi Santo Espíritu habita en vosotros, el Padre está con Nosotros, así que, la Trinidad Sacrosanta está en vosotros, y en cada uno de vuestros hermanos, por eso Yo estoy Presente en vuestro tiempo, también.

 

No Soy, os vuelvo a repetir, el Dios Salvador del pasado, que Murió, que Resucitó, pero está en los Cielos; no, sigo estando con vosotros en la Tierra, con cada uno de vosotros y, esto quiero que lo toméis muy presente en vuestra vida, para que viváis como verdaderos  hermanos y os ayudéis los unos a los otros a pasar esta prueba, que ya ha empezado y que se irá haciendo cada día más difícil.

 

Vosotros, los que estáis Conmigo, habéis tenido toda una preparación, que os ayudará a pasar esta prueba fácilmente, pero hay muchos hermanos vuestros que no tienen ni el cinco por ciento de lo que vosotros tenéis y, por ellos, quiero que vosotros os deis, para que podáis ayudarlos a que recuperen, también, el Reino de los Cielos, éste está abierto para todas las almas, pero no todas responden.

 

Orad y ayudad a las que realmente quieren estar Conmigo eternamente, os lo agradeceré inmensamente, Mis pequeños. Estos son tiempos de gran santidad de parte de los que ayudarán a sus hermanos a estar Conmigo eternamente, porque serán recogidos de la Tierra y otros quedarán, para seguir una nueva generación, pero, muchos de ellos, quizá vosotros, con vuestra donación y con lo que les deis de Conocimiento, pasarán. Seréis instrumentos de salvación de muchas almas y, os lo agradezco, Mis pequeños, y por eso,  he prometido cuidar de vosotros, para que hagáis mucho por el Reino de los Cielos.

Gracias, Mis pequeños.

 

Segundo Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Se os avecinan tiempos difíciles, tiempos, en los que no tendréis oportunidad, quizá, de platicar con algún hermano vuestro; quiero que Me llevéis en vuestro corazón y, sobre todo, para que os guíe en los momentos difíciles que pasaréis.

 

Hijitos Míos, Yo, como Padre vuestro, os he pedido que platiquéis Conmigo, que Me tengáis como el Verdadero Padre, que Soy, para todos vosotros.

 

Se os avecinan tiempos difíciles, tiempos, en los que no tendréis oportunidad, quizá, de platicar con algún hermano vuestro; quiero que Me llevéis en vuestro corazón y, sobre todo, para que os guíe en los momentos difíciles que pasaréis.

 

Os he dicho que satanás os está rodeando y que ha llenado el Mundo de mentiras y de falsedades, es más, en estos mismos tiempos, vosotros sabéis que son muy pocos de vuestros hermanos en los que podéis confiar plenamente y, a veces, os lleváis sorpresas muy desagradables, de hermanos vuestros a los cuales considerabais confiables y verdaderos y, acaban siendo traidores, cuando os dais cuenta de que lo que les pedisteis o dijisteis, lo utilizan para el mal, os traicionan al conoceros más profundamente.

 

Os he dicho que entréis en vuestro corazón, platiquéis Conmigo, Yo os daré Luz y conoceréis, perfectamente, que estáis hablando Conmigo, vuestro Dios.

 

Satanás os atemoriza a través de lo que os dicen hermanos vuestros: que Yo Me apartaré de todos vosotros y os dejaré abandonados en los momentos álgidos de la Prueba y esto no sería digno de Mi Amor. Yo no podría dejaros abandonados cuando más Me necesitaréis, Yo Soy Todo Amor y no puedo apartar Mi Amor y Mis Cuidados de vosotros.

 

Un padre o una madre, al ver que sus hijos van a pasar por momentos difíciles, en ningún momento los abandonan, si eso hacen los padres y madres de la Tierra, que tenéis muchos defectos, Yo, que Soy vuestro Dios y Soy el Perfecto y, sobre todo el Amor Total, ¿acaso creéis que os dejaré abandonados?, no Mis pequeños, Yo estaré con vosotros y os protegeré de todo mal.

 

Confiad plenamente en Mí, confiad en Mi Amor, confiad en Mi Guía Divina, porque os quiero recuperar, a todos vosotros, para el Reino de los Cielos. Si Yo os abandono, si os dejara a que vosotros caminarais y os defendierais con vuestras pobres fuerzas, porque, ciertamente, satanás es más poderoso que vosotros, estaría Yo mintiendo, diciéndoos que os quiero recuperar para el Reino de los Cielos, sabiendo que el poder de satanás os puede aplastar fácilmente.

 

Yo os quiero recuperar, pero, también, vosotros debéis de poner de vuestra parte. Conocéis perfectamente lo que Yo os pido, que es el cumplimiento de Mis Mandamientos, de Mis Leyes y el vivir en el Amor. Si vosotros estáis trabajando con todo esto, no os puedo abandonar, Mis pequeños, por aquellos que no están viviendo todo esto que os estoy pidiendo.

 

Con vuestro ejemplo y con vuestra oración, Yo puedo tocar ésas almas, para que se decidan a llevar a cabo ése cambio interior y quieran regresar a Mí. Ya os he dicho, Mis pequeños, que un alma prácticamente por condenarse, puede ser tocada por vuestras oraciones, por vuestra intercesión y se salva. Es un gran logro para el Cielo, es una gran alegría para todos vuestros hermanos y, especialmente para Mí, vuestro Dios. Es la oveja perdida que vosotros encontráis y le ayudáis a regresar al rebaño y, eso, Yo lo aprecio infinitamente y lo pago, también, infinitamente.

 

DadMe alegrías, Mis pequeños, ayudando a vuestros hermanos, que no tienen ni idea de lo que se viene, para que los empecéis a tocar en el corazón y se vayan preparando y se puedan salvar.

 

Amaos los unos a los otros, os dijo Mi Hijo y, si realmente os amaráis los unos a los otros, mientras estáis en la Tierra, haríais todo lo necesario para la salvación de las almas que Yo pondré en vuestro camino. Eso es ser hijos Míos, eso es ser verdaderos instrumentos de Mi Amor.

 

DadMe, dadMe almas, Mis pequeños,  Mi Hijo se dio por vosotros y os pidió eso, darLe almas.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Tercer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.

Sobre: Os estáis jugando vuestra vida eterna o vuestra condenación eterna, si solamente os estáis fijando en una figura humana, que os está dando lo que vosotros queréis escuchar y no os adentráis en las Verdades que tenéis Escritas y que debéis seguir, que debéis vivir, que debéis amar.

 

Hijitos Míos, en las Sagradas Escrituras tenéis todo el Conocimiento que necesitáis tener para regresar a Mi Reino, vuestro Hogar y para que, también, os podáis defender de los ataques de satanás.

 

En las Sagradas Escrituras, se os advierte, que en un momento dado, satanás se iba a encumbrar en los puestos más altos de la Iglesia. Esto está ya presente, Mis pequeños y os debéis cuidar, por eso, mucho os he insistido, en meses anteriores, a pedir el don del Discernimiento, para no ser engañados por aquél que está usurpando Mi Nombre.

 

Mis pequeños, vosotros sois Mis seguidores, Yo Soy Cristo Jesús, vuestro Salvador. Mi Padre y Yo, junto con el Espíritu Santo, os heMos dejado la Sabiduría del Cielo plasmada en las Escrituras, para que vosotros crecierais y os santificarais siguiéndolas, viviéndolas, amándolas.

 

Satanás os tiene envidia, Mis pequeños, porque vosotros, todavía, os podéis ganar el Reino de los Cielos, si cumplís con lo que os heMos enseñado y con lo que os pediMos. Por eso os ataca tanto, porque no quiere que regreséis al Reino Divino que él perdió por su soberbia.

 

Vosotros sois cristianos, porque seguís la Doctrina que Yo os he dejado. Sois Mis seguidores, como aquellos que Me seguían cuando estuve sobre la Tierra y que, a veces, eran multitudes. Luego, aquellos que fueron adoctrinados alrededor del Mundo, también, son Mis seguidores y, todos vosotros pertenecéis a Mi rebaño.

 

También se os advierte, en las Sagradas Escrituras, que el lobo se iba a infiltrar en el rebaño y que iba a tergiversar Mis Palabras de Salvación y, por eso, os he pedido que Me pidáis el don del Discernimiento, para que podáis, vosotros mismos, discernir, que os deis cuenta que, si las palabras que se os están diciendo, vienen de Mí o son propias del lobo con piel de oveja.

 

Os estáis jugando vuestra vida eterna o vuestra condenación eterna, si solamente os estáis fijando en una figura humana, que os está dando lo que vosotros queréis escuchar y no os adentráis en las Verdades que tenéis Escritas y que debéis seguir, que debéis vivir, que debéis amar, fácilmente os va a engañar satanás y, esto es por vuestra negligencia, porque no vais a las Sagradas Escrituras, simplemente, os conformáis con lo que se os predica, pero que son conceptos y palabras alteradas, que llevan una idea diferente a lo que Yo os dejé.

 

Mis Palabras son de Vida, Mis Palabras son de crecimiento espiritual, las palabras del lobo con piel de oveja, os llevan a vivir erróneamente vuestra espiritualidad, no es lo que Yo os dejé, no es lo que Mi Padre os dejó, también, a través de los profetas en el Antiguo Testamento.

 

Si vosotros seguís al hombre, el hombre, os llevará posiblemente a la condenación eterna, si sois seguidores Míos, deberéis buscar la Verdad en las Sagradas Escrituras y vivirlas; sois cristianos porque Me seguís a Mí, Cristo Jesús. No estáis siguiendo a un hombre y a su doctrina, seguís a un Dios, que bajó del Cielo a enseñaros a vivir la Verdad, a vivir el Amor, a vivir la Alegría, a vivir la Paz que se vive en el Reino de los Cielos.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Cuarto Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.

Sobre: Vosotros sois los autores de vuestro mal, pero os estaré esperando, estaré esperando vuestro arrepentimiento, estaré esperando que el Amor vuelva a vosotros y que vosotros, viváis, nuevamente, como verdaderos hermanos, hijos Míos, hermanos Míos, de vuestro Salvador y Redentor.

 

Hijitos Míos, de los acontecimientos que se os han profetizado que vendrán, os he dicho, desde hace tiempo, que satanás es el autor de las calamidades que se os sobrevendrán. Esto lo hace, Mis pequeños, para que vosotros estéis preocupados por lo que ha de sobrevenir; ciertamente, lo permito Yo, vuestro Padre y vuestro Dios, porque sabéis, que de un mal, siempre he de obtener un Bien para vosotros.

 

Os preocupáis mucho, Mis pequeños y elucubráis sobre lo que se ha de venir y que os hará perder vuestros bienes materiales, porque es lo que más os preocupa, y es a donde os lleva satanás, a que perdáis vuestra atención en lo que, principalmente, os debe concernir, que es el estado de vuestra alma.

 

Os he dicho (Lenguas…), que vuestra alma, es la que va a trascender, vuestro cuerpo y todos vuestros bienes materiales, aquí se han de quedar. Quiero que pongáis vuestra mente abierta a lo que os voy a decir e imaginad los acontecimientos que se han de sobrevenir.

 

Ciertamente, se os van a venir cosas tremendas, imaginad destrucción, imaginad erupciones volcánicas, inundaciones, caída de un cuerpo celeste que causará tremendos daños a la Tierra, imaginad obscuridad y gente corriendo de un lado a otro, gritando ayes de dolor, gritando el nombre de sus seres queridos y no los encuentran. Imaginad hambre, porque no encontráis, con toda esta tribulación, dónde tomar vuestros alimentos, no tenéis en qué lugar dormir seguros, os trataréis de ayudar los unos a los otros, pero os faltará hasta lo más indispensable.

 

Ciertamente, Yo, no os trataría así, es satanás el que quiere destruiros, os tiene envidia, quiere vuestra muerte física y espiritual. Sufriréis, pero llegará un momento en que Mi Santo Espíritu os hará ver la realidad espiritual en vuestro interior, con todo ése dolor que tendréis y con la ayuda de Mi Santo Espíritu, os volveréis hacia Mí y pediréis Misericordia, la cual se os dará en forma y en tiempo diferentes, de cada uno de vosotros, dependiendo de los pecados, de las faltas cometidas, contra Nuestro Sacratísimo Corazón. Sufriréis y perderéis lo material, pero, luego vendrá el Gran Milagro y ahí es donde entra ya Mi Misericordia y Mi Amor Infinitos sobre todas aquellas almas que hayan sido escogidas para empezar un Nuevo Mundo.

 

Se abrirán los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas, toda ésa tribulación, todo ése dolor, toda ésa obscuridad, desaparecerán y un Nuevo Mundo de Paz, de Amor, vendrá a vosotros. Aparecerá ante vuestros ojos, todo cambiará, el hombre viejo quedará atrás, la maldad, quedará a vuestras espaldas, no voltearéis hacia atrás, todo ése Mundo Nuevo que se os abre, lo tendréis al frente y lo gozaréis inmensamente, porque, os repito, una Paz inmensa os invadirá.

 

Ciertamente, recordaréis el pasado como una lección de vida, para este Nuevo Mundo que os daré, que os hará vivir, prácticamente el Cielo en la Tierra. Serán almas purificadas, almas transformadas, una Nueva Vida sobre la Tierra.

 

Por eso, desde hace mucho tiempo os dije que no os fijarais tanto en los momentos de la tribulación, que éstos se tenían que dar y tienen que venir, porque vosotros le habéis abierto vuestro corazón a satanás y, esta tribulación será causada por satanás; os daréis cuenta qué lo que quería hacer satanás con vosotros, era vuestra destrucción.

 

Vosotros os habéis ganado esta tribulación, porque Me disteis la espalda, Nos hicisteis a un lado de vuestra vida, ya no vivís el amor, ya no vivís como hermanos, estáis viviendo, en estos momentos, en un Infierno creado por satanás y que, tontamente, vosotros, no os queréis deshacer de él, volviendo a Mí, vuestro Dios, volviendo a Mis Leyes, volviendo a la hermandad que os pedí vivierais cuando Regresé al Reino de los Cielos, que os amaráis los unos a los otros.

 

Satanás os ha llevado a que os odiéis los unos a los otros, que os aprovechéis de vuestros hermanos, quitándoles sus bienes, quitándoles la vida, quitándoles la Virtud, destruyéndolos, porque Me saben amar y porque Me quieren seguir. Os habéis satanizado en mayor o menor grado todos vosotros. El pecado, camina por vuestras calles y lo tenéis en vosotros mismos y no lo atacáis, no os tratáis de deshacer de él, viviendo en las Virtudes, viviendo Mi Amor, viviendo como verdaderos hermanos, como os lo he pedido.

 

Esta tribulación va a ser una prueba fuerte para vosotros, pero necesaria, para que os deis cuenta quien es satanás y cómo os había mentido, cómo os había llevado a vivir una vida de error y que vosotros la consentías, porque os convenía vivir en los placeres, en la sensualidad, en el pecado.

 

Permitisteis una vida de pecado a todos niveles de vuestra vida: en la misma Iglesia, en los gobiernos, en la sociedad, en la familia. El pecado ha abrazado a todas las formas de vida en el Mundo entero, vosotros lo consentisteis y, ahora, satanás os dará el “premio” por haberle consentido toda su maldad y viviréis esta tribulación, que os hará llorar, que os hará sufrir y, como os he dicho, hasta que no os arrodilléis y Me pidáis perdón, es cuando Mi Misericordia se derramará sobre todos vosotros y se dará ése Nuevo Mundo para las almas que se lo merecerán.

 

Vosotros sois los autores de la desgracia que se os ha de venir, hicisteis Mi Amor a un lado de vuestra vida. Mi Amor os protege de las fuerzas de satanás, pero os burláis y os burlabais del Amor y de aquellos que lo mantienen sobre la Tierra, ya que el Amor, es una coraza que os protege.

 

Os repito, vosotros sois los autores de vuestro mal, pero os estaré esperando, estaré esperando vuestro arrepentimiento, estaré esperando que el Amor vuelva a vosotros y que vosotros, viváis, nuevamente, como verdaderos hermanos, hijos Míos, hermanos Míos, de vuestro Salvador y Redentor, sois Míos, caísteis en el error, pero el dolor lo va a enmendar.

 

Orad y arrepentíos ya, Mis pequeños, podéis todavía aminorar algo de los dolores de la Tribulación que ya tenéis sobre vosotros.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Escucharéis Mi Voz en vuestro interior, os guiaré por caminos seguros; aquellos que, realmente, quieran estar Conmigo, Me escucharán y seguirán Mis instrucciones, a donde os llevaré con seguridad.

 

Hijitos Míos, como os dije al principio, aún en los momentos de la tribulación, Yo no Me voy a apartar de vosotros, Soy vuestro Padre y vuestro Dios, Soy el Amor por Excelencia y os estaré cuidando en todo momento.

 

Escucharéis Mi Voz en vuestro interior, os guiaré por caminos seguros; aquellos que, realmente, quieran estar Conmigo, Me escucharán y seguirán Mis instrucciones, a donde os llevaré con seguridad. Aquellos que, aún en los momentos de la tribulación, a pesar de escucharMe, no quieran estar Conmigo, se apartarán de Mí y sufrirán fuertemente de la tribulación y, quizá, su condenación eterna.

 

Soy un Dios Justo, Mis pequeños, si durante vuestra vida, vosotros, hicisteis todo lo posible por seguirMe y, a veces, a pesar de vuestros hermanos a vuestro alrededor, que os lo querían impedir, o que os blasfemaban o que se burlaban de vosotros o que no os creían y os mantuvisteis en ése ideal que Yo puse en vuestro interior, seréis los que Me escucharéis fácilmente.

 

Aquellos que durante su vida Me rechazaban en todo momento, a pesar de que veían Virtud y amor de parte de algunos hermanos que les rodeaban y no los aceptaban, los hacían a un lado, los rechazaban y, con ello, ciertamente, Me estaban rechazando a Mí, son los que tendrán su muerte eterna, porque vivían muertos en vida, vivían muertos a la Gracia, vivían para el pecado y para la maldad.

 

Soy un Dios Justo y Yo salvo a los Míos, a pesar de que todo sea un Mundo revuelto en éste momento; los Míos Me escucharán y Me seguirán y los llevaré a lugares seguros, donde no sufriréis los momentos más difíciles de la Purificación. Es Mi Amor el que hará triunfar a las almas que Me buscan, a las almas que Me quieren, a las almas que quieren estar Conmigo eternamente.

 

Mi Amor es el que hace los Milagros, es el que os da Nueva Vida, es el que os está prometiendo un futuro bellísimo y que se dará, porque vosotros tenéis Fe en ello y la Fe, como dicen las Escrituras, mueve montañas.

 

Vuestro amor, unido al Mío, hará grandes Milagros entre vuestros hermanos. Serán momentos de santidad para muchas almas, ayudando a vuestros hermanos en desesperación.

 

Recordad que estáis luchando contra espíritus del mal, no es una guerra entre hermanos, ésta tribulación es espiritual, que, ciertamente, se manifestará en lo físico, pero es una guerra de destrucción que satanás estará causando para destruiros, porque, desde que fue corrido del Cielo por su pecado, por su negación a Mi Amor, él Me amenazó con destruir toda Mi Obra de Creación, principalmente, contra vosotros. Os quiero rescatar, entendedlo, Mis pequeños, os quiero rescatar de sus garras, él causará toda esta tribulación y Yo estaré junto a vosotros, junto a cada uno de vosotros y os haré ver una Luz de Esperanza y aquellos que quieran tomar ésa Luz y seguirla, se salvarán, aquellos que rechacen Mi Luz, Esperanza de Amor, se perderán.

 

Yo no presiono a las almas, Yo les pido, de corazón, que Me sigan, porque os amo a todos, pero vosotros decidís, y cada uno de vosotros recibiréis premio o castigo, de acuerdo a lo que hicisteis, de acuerdo a vuestro libre albedrío. Os amo a todos, pero no todos responden a Mi Gracia. Orad, Mis pequeños, orad por todos vuestros hermanos, para que satanás no Me quite la vida de vuestros hermanos, a los que tanto amo, como os amo, a cada uno de vosotros.

 

Esto os llevará a la santidad, Mis pequeños, a que vosotros, verdaderamente, os améis los unos a los otros en estos momentos de tribulación. Ayudad a todos y, en el Juicio que os haga a cada uno de vosotros, decidiré quién quedará a vivir una vida llena de Bendiciones, en este Nuevo Mundo que os regalaré o aquellos que se perderán, que Me causan tanto Dolor. También, procuraré que no sufran tanto, en el Infierno, gracias a vuestras oraciones.

Gracias, Mis pequeños.

 
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