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Abr 25_17 Todo es vano si no se da con Amor, si no se vive con Amor, y si no se muere en el Amor. PDF Imprimir E-Mail

Rosario vespertino -MENSAJE ÚNICO.

 

 

 

 

Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a J. V.

 

 

 

Primer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.

Sobre: Meditad, Mis pequeños, meditad todo el Amor que habéis recibido y preguntaos, con el corazón en la mano, arrodillados ante Nuestra Trinidad, qué habéis hecho, cómo habéis multiplicado Nuestro Amor entre los hombres. Necesitáis cambiar, Mis pequeños.

 

Hijitos Míos, Yo, vuestro Hermano Jesús, El Salvador, os dije que aquellos que quisieran venir en pos de Mí, que tomaran su cruz, pero, realmente, ¿a qué Me refiero, Mis pequeños? ¿Quién Soy Yo?, y os pregunto, como les pregunté a los apóstoles, ¿Quién dice la gente que Soy Yo?, ciertamente, vosotros lo sabéis, pero, vosotros, ¿Quién decís que Soy Yo?, y Yo os lo puedo resumir en una frase: Soy el Amor.

 

Vine a la Tierra a reparar el Amor quebrantado por Adán y Eva. Cuando os he dicho que vengáis en pos de Mí, debéis venir en el Amor. Ciertamente, hay mucho que Yo os he dado, pero en sí, Nuestra Trinidad, es eso, simplemente, Amor.

 

Pero qué difícil se os hace a vosotros vivir en el Amor y, especialmente, ahora que vivís en un mundo en donde se vive el odio, la maldad, la concupiscencia, todo tipo de pecado. Ciertamente, todo esto afecta al hombre, afecta a su constitución espiritual, afecta a su vida de relación Conmigo y con vuestros hermanos.

 

Si no tenéis Amor, no tenéis nada. Así dicen las Escrituras y es una realidad.  Si vosotros mismos no aceptáis Mi Amor, no Me estáis aceptando a Mí y no estáis aceptando a todo lo que Yo he creado. Ya se os ha dicho que todo fue creado por Amor, todo vive en el Amor y todos vosotros y toda la Creación, necesitáis, primeramente, de Mi Amor y necesitáis del Amor, no solamente de los seres humanos, necesitáis, primeramente, el Amor del Cielo, necesitáis el Amor de todo lo que os rodea, de los animalitos que os rodean, que producen Amor; todo lo que está creado, tiene Amor y eso, lo veréis cuando lleguéis a presenciar todo el cambio que se dará; cómo todo os estaba hablando de Amor. Vivíais rodeados de Amor en la Creación, pero, satanás, se ha encargado de ir poniendo un velo en todo lo que es bello, para que vosotros no os deis cuenta cómo se ha derramado Nuestro Amor, de Nuestra Santísima Trinidad, para consentiros.

 

Vosotros, por otro lado, no ponéis mucho de vuestra parte para ir reproduciendo el Amor que Nosotros heMos puesto en vuestro corazón. Muchos vivís en una forma muy egoísta, os gusta que os den, pero vosotros no dais. A otros, os gusta robar el Amor y no os interesa cómo dejéis a la otra persona sin ese Amor, por eso hay tanto mal, causado por satanás, en donde se ataca, principalmente a Mi Amor.

 

El Amor es la Vida, la Vida del alma, la Vida de lo creado. Nadie puede vivir sin Nuestro Amor y Nosotros estaMos, continuamente, viendo por cada uno de vosotros, por vuestras necesidades y las vaMos llenando, por vuestro bien, para que crezcáis en cuerpo y alma y protegidos con Nuestro Amor.

 

Hasta científicamente, Mis pequeños, vuestros estudiosos han demostrado que los bebés, no crecen en igual forma si no están llevados en el Amor. Aquellos niños o bebés, a los cuales, no se les acaricia, no se les carga, no se les dicen palabras de Amor, no se les da Amor en cualquiera de las facetas en que el hombre puede dar a su prójimo, no crecen en forma normal, ni física ni espiritualmente. Entonces, ¿qué esperáis vosotros obtener de Mí, si no queréis vosotros tomar de lo que es Nuestro Amor?

 

Si no estáis Conmigo, no creceréis y tampoco daréis lo que debéis dar, Mis pequeños. Un alma sin Amor, es un alma estéril, porque, primeramente, vosotros fuisteis hechos o se os dio el don de la vida, para producir Amor; todos los demás dones y Virtudes que tenéis, son para adornar el Amor.

 

Todo lo que deis a vuestros hermanos, sea lo que sea, tiene que ir acompañado del Amor, porque si no, entra la soberbia y el egoísmo, entonces, ya el Amor, deja de ser bello, ya está contaminado y estáis utilizando Mi Amor, para vuestros deseos egoístas. Por eso, así está el Mundo ahora, porque satanás os ha llevado por sendas equivocadas, por sendas en las cuales, vosotros os vais aprovechando, primeramente, de Mí, vuestro Dios y, también, de vuestros hermanos. Y vosotros mismos lo vais comprobando cómo ya no se vive vida de Amor entre los hombres. Muy pocos, muy pocos de vuestros hermanos, viven, realmente, un amor desinteresado, un amor fraterno, pero un Amor fraterno con un corazón inmenso para servir a cada uno de vosotros.

 

Quiero que meditéis esto, Mis pequeños, porque, Mi Amor, no está dando los frutos que debe de dar. Si se os ha dado el don de la vida, se os ha dado éste por Mi Amor y para que vosotros produzcáis Amor. Ese es el sello, del cual hablan las Sagradas Escrituras, que tendréis los escogidos, el Amor, el sello en la frente, con el cual se os reconocerá ante todos, por ser almas que aman; porque, ¿de qué os sirve todo lo demás?, la inteligencia, el dinero, todo vuestras capacidades particulares que hayáis, vosotros, incrementado, ya sea con el estudio, con la experiencia, con vuestro trabajo; podréis ser los mejores profesionistas, pero si no hay Amor en vuestras obras, de nada sirve, vuestro Amor no trasciende, vuestras obras son vanas ante Mis Ojos.

 

Todo lo tenéis que ver a través del Amor, todo lo que deis, debe de ir, ya sellado, con Mi Amor que habite en vosotros. Ciertamente, cuando vosotros dais Amor, ese Amor se regresa multiplicado a vosotros y, mientras más deis, más iréis recibiendo.

 

Todos vosotros necesitáis de Amor, todos vosotros, de alguna forma, vivís para dar Amor y recibirlo. Cuando vosotros os limitáis y no dais de Mi Amor, no estáis cumpliendo con vuestra parte en la Creación.

 

El alma tiene que llenarse de Mi Amor, el alma es la que trasciende, el alma es la que recibirá el Bien, si actuasteis bien, o el mal, si os fuisteis con satanás.

 

El tiempo que pasáis aquí en la Tierra, lo podéis aprovechar para el Bien o lo podéis aprovechar para el mal. Todos tenéis el libre albedrío y, es una tristeza, que haya muchos hermanos vuestros que prefieren vivir en el mal, vivir atacándoMe, vivir para ir destruyendo la Vida en vuestros hermanos, o sea, viven para dar muerte.

 

Ciertamente, estas almas, si no se arrepienten a tiempo que, generalmente, no lo hacen, van a vivir eternamente en la condenación, en el sufrimiento. Me apena tanto deciros esto, Mis pequeños, pero, oportunidades se os dan muchas, y podría decir que, hasta en demasía, a lo largo de vuestra existencia, pero ¿qué hacéis vosotros?, prácticamente, nada, dais lo mínimo u os burláis de las buenas obras que llevan a cabo vuestros hermanos, porque, algunos de vosotros creéis, que ya, descubristeis el secreto escondido que hay en Mis Palabras, en los Evangelios, cuando todo lo que Yo os di, fue simple, sencillo, porque todas Mis Enseñanzas iban dirigidas para que os amarais los unos a los otros.

 

Cada uno de vosotros ama a su manera, cree respetar a otros hermanos y respetarMe a Mí, vuestro Dios. Me da tanta pena, tantas almas que se condenan y muchas de ellas, porque no encontraron el “por qué” de su vida aquí en la Tierra, pasan por la vida y no dejan, prácticamente, nada.

 

Se os hace, a veces, intrascendente, el no haber cumplido con vuestra misión, pero, qué desgracia sufre eternamente un alma, que no cumple correctamente. Cuánto dolor Nos causáis en Nuestra Santísima Trinidad.

 

Poco meditáis de los Dolores que Me causáis al no vivir en el Amor. Cuando no vivís en el Amor, la misma Creación se vuelve contra vosotros; vuestros hermanos, también, sienten que no hay Amor dentro de vosotros y así empiezan los pleitos. Cuando no buscáis el Amor, tampoco dais perdón.

 

¡Es tanto, tanto en lo que vosotros erráis en Mi Amor!, y debéis luchar porque no se vaya, primeramente, de vuestro corazón. Al momento en que el Amor sale de vuestro corazón, porque sale la oración, el rezo, el arrepentimiento, mucho mal causáis, estáis vacíos de vuestro corazón.

 

Tenéis que ser más conscientes, Mis pequeños, de la vida que estáis llevando, no podéis pasar por la vida como muertos-vivos, se os ha dado mucho y ¿qué habéis hecho vosotros?, ciertamente, mientras más dais, como consecuencia inmediata, satanás os ataca más. Sabéis que estáis en el Mundo, que satanás es el príncipe de este Mundo, y, a pesar de ello, hay almas muy buenas, almas grandes, almas renovadas por Mi Donación.

 

Debéis estar conscientes de tanto Amor que habéis recibido desde vuestra concepción. El Amor que recibís, empieza en el Reino de los Cielos; vuestro nacimiento, empieza en el Reino de los Cielos, cuando sois escogidos para tener vida. Sois llevados al vientre materno y, si sois como debéis ser, hijos aceptados en la familia, ese Amor que empezáis a sentir en vuestro hogar, os va dando un apoyo para vivir en este Mundo.

 

Meditad, Mis pequeños, meditad todo el Amor que habéis recibido y preguntaos, con el corazón en la mano, arrodillados ante Nuestra Trinidad, qué habéis hecho, cómo habéis multiplicado Nuestro Amor entre los hombres. Necesitáis cambiar, Mis pequeños.

 

Todo lo que estáis viendo a vuestro alrededor, toda la maldad que estáis viviendo, es porque ya no tenéis Amor en vuestro corazón; no Me amáis porque no sabéis Amaros, no compartís con vuestros hermanos el Amor, Mi Amor que traéis en vuestro corazón. Y os repito, mientras más deis de Mi Amor a vuestros hermanos, más ataques tendréis por parte de satanás y lejos de que vosotros os sintáis mal por eso, alegraos, como cuando azotaban a Mis apóstoles y discípulos porque estaban llevando Mi Palabra, Mi Ejemplo y Mi Amor.

 

Satanás no permitirá y no ha venido permitiendo que Mi Amor, que habita en vuestro corazón, se expanda. Fuisteis hechos para producir Amor, fuisteis hechos para vivir un Amor, fuisteis hechos para transmitir Mi Amor a vuestros hermanos.

 

Tenéis que tomar en serio vuestra misión en la Tierra, Mis pequeños, como Yo la tomé, obedeciendo a Nuestro Padre. Vine a daros Mi Amor, a daros el Amor de la Santísima Trinidad, respeté los Deseos de Mi Padre; es vuestro tiempo, os toca llenaros de Mi Amor, transmitirlo, motivar a vuestros hermanos a que regresen a Mí, pero hacedlo con delicadeza, es la mejor forma de educar.

 

Os AmaMos, Mis pequeños, porque fuisteis creados por Nosotros, que Somos el Amor, pero, vosotros, debéis buscar Mi Amor que os rodea. Estáis ciegos al Amor, no lo queréis ver a vuestro alrededor y, como no os lo dan, palpablemente, vosotros no respondéis con Mi Amor que tenéis en vuestro corazón. Vivís en una forma muy egoísta, queréis todo, queréis que se os consienta, sin dar, prácticamente, nada y esto no puede ser así, Mis pequeños.

 

Compartidlo, y os he dicho que entre más deis, más recibiréis. ¡Hay tanto qué hacer, Mis pequeños! ¡Hay tanto qué dar! ¡Hay tanto que transfigurar! y esto se logra con el Amor. Os he dicho, que Mi Santo Espíritu os va a transfigurar, pero ¿qué os imagináis con eso, Mis pequeños? Realmente, con vuestra transfiguración, lo más importante de ella, es que seréis, nuevamente, hijos Míos, en el Amor, por el Amor.

 

Nadie puede entrar al Reino de los Cielos, si no ha aprendido a amar y ¿qué os dice esto?, pues lo que os he venido platicando y explicando, que debéis vivir el Amor y transmitirlo a vuestros hermanos. Debéis vivir haciendo el bien, para que podáis recibir, primeramente, Mi Amor y luego el de vuestros hermanos, y por haber transmitido y vivido Mi Amor, podréis morir en una gran paz que os va a llevar hacia la plenitud, hacia el Reino de los Cielos, por haber cumplido Mi Voluntad.

 

Sed, pues, otros Cristos, os lo he pedido mucho, pero el Cristo, primeramente, en su faceta de Amor. ¿De qué hubieran servido Mis Milagros, Mi Donación, Mis Enseñanzas, si no hubieran estado selladas con Mi Amor? Recordad, todo es vano si no se da con Amor, si no se vive con Amor, y si no se muere en el Amor.

 

Os vuelvo a pedir lo que le pedí a Mis apóstoles en Mi Ascensión, amaos los unos a los otros, como Yo os he amado.

Gracias, Mis pequeños.

 
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