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Mayo 25_17 La Sabiduría es Mía, la Sabiduría es Divina. PDF Imprimir E-Mail

Rosario vespertino- MENSAJE ÚNICO

 

 

 

 

Ofrecimiento. Habla Dios Padre.

Sobre: Todo esto que os quiero explicar, Mis pequeños, es para que os deis cuenta de vuestra pequeñez, que tenéis que estarMe buscando en todo momento, que sois pobres en espíritu, por esa pequeñez, tanto de inteligencia como de Sabiduría.

 

Hijitos Míos, os quiero hablar de la pobreza, la pobreza de alma, la pobreza de corazón, que es muy diferente a la pobreza económica.

 

Vosotros, al no estar Conmigo y no buscarMe, vivís en pobreza espiritual, sois pobres de espíritu y debe haber un crecimiento, pero, por otro lado, también, debe existir la Humildad y esta os ayuda a ver vuestra realidad, que es esa pobreza espiritual. Ciertamente, si Me buscáis, empezaréis a crecer, pero nunca a un grado superior al que tengo Yo, vuestro Dios y, de eso, deberéis estar muy conscientes, Mis pequeños, a pesar de que os he pedido la perfección de vida.

 

Vuestra perfección va a consistir, precisamente, en estar buscando siempre la Verdad, la Verdad a la que os va a llevar el Espíritu Santo. Vosotros, os he dicho, que el Pecado Original y el pecado en el que vivís continuamente, vela, totalmente, vuestras capacidades y, también, os he dicho que vivís en una eterna mentira al estar aquí en la Tierra; satanás se ha encargado de impediros ver la Verdad, la Verdad que os dejó Mi Hijo, y, satanás, manipula toda esa mentira y os hace creer que estáis viviendo en una realidad, pero os va llevando a mentiras más profundas, y de ahí no salís.

 

La Purificación anunciada, os llevará a que vosotros alcancéis la Verdad, la Verdad que os dejó Mi Hijo; que alcancéis la perfección y, esa perfección, es dejar que todo lo enseñado, por Nuestra Santísima Trinidad, entre en vosotros, se dé la Luz en vosotros, que gocéis Nuestra Verdad, que gocéis de la Sabiduría que se os concederá, para que podáis entender todo lo creado.

 

¡Es tan bello todo lo que Yo os he dado! Por un lado, satanás os ha impedido ver la realidad de lo que os he dado y, por otro lado, vosotros no habéis querido buscar la perfección a la que estáis llamados. Estáis a pocos días de que se realice, nuevamente, ese momento del Pentecostés que se dio a los discípulos de Mi Hijo que fueron los iniciadores de la Iglesia fundada por Mi Hijo. Ellos estaban como vosotros, pero, ciertamente, caminaron con el Maestro, convivieron con Él, aprendieron infinidad de cosas, y, a pesar de tenerLo junto a ellos, todavía su entendimiento estaba velado.

 

La inteligencia es muy diferente a lo que es la Sabiduría.

 

La inteligencia la vais obteniendo con el tiempo, con lo que estudiáis, con lo que aprendéis a vuestro alrededor, de lo que escucháis de los demás, de los libros, viajes, y todo aquello de lo cual, vosotros podéis obtener un conocimiento de lo que os rodea.

 

La Sabiduría, va más allá, la Sabiduría viene de Mí y es un Conocimiento más profundo de todo lo que existe, porque vosotros veis, solamente, el exterior de las cosas, sin profundizar grandemente.

 

Creéis que estáis profundizando y que sabéis mucho, porque vuestra inteligencia es grande, y, hasta presumís de ello. A veces, no es tanto vuestra inteligencia, sino, más bien, una capacidad grande de recordar datos, y, aun así, aunque recordéis muchos, posiblemente, no sepáis qué hacer con ése conocimiento. Como os decía, la Sabiduría va más a lo profundo. La Sabiduría es Mía, la Sabiduría es Divina. Yo tengo el Conocimiento de todo lo creado, de todo cuanto existe y, la Sabiduría, Yo la concedo a aquellos en quienes confío y que van a hacer buen uso de ella.

 

Estáis muy acostumbrados, por la cultura en la que vivís, en que queréis sobresalir ante todos vuestros hermanos. Ser el primero, ser el deseado, ser el guía, ser el único que sabe determinados datos o determinadas cosas, porque tenéis capacidades grandes que Yo, vuestro Dios, os he concedido, pero hacéis a un lado lo principal.

 

Primeramente, cuando Yo concedo capacidades especiales, ya sean físicas, intelectuales o de alguna otra índole, ésas capacidades son para compartirse, vosotros, sin Mí, no las podríais obtener de ninguna forma.

 

Todas vuestras capacidades, dones, carismas, todo viene de Mí y son muy pocos los que, realmente, se dan cuenta de ello y Me lo agradecen.

 

Os decía que aquellos que tienen una inteligencia muy aguda, muy alta, tratan de aprovecharse de ella y, en lugar de compartirla para beneficio, y subrayo, beneficio, de todos vosotros, utilizan ese conocimiento o capacidades para venderlos y, de ahí, empiezan a caer. Ya no hay Caridad, ya no hay Amor entre hermanos y, así, todo se vuelve un comercio, que no debiera existir, porque las capacidades, dones, Virtudes, todo lo que tenéis, se os dio gratuitamente y gratuitamente debierais compartirlos con vuestros hermanos, pero satanás se ha encargado de llevar todo lo que ha sido creado, por Mí, en el Amor, a un caos.

 

Todo lo que tenéis a vuestro alrededor, ya no siguen los patrones Divinos que Yo pensé, en un Principio, para todos vosotros. Vivís en un error tremendo, vivís en la mentira, vivís en la maldad de satanás. Se manipulan las acciones, se manipulan los fines y se acepta todo.

 

Todo esto tiene que cambiar, porque no estáis llevando a cabo Mis Designios. Os he dicho que la santidad se obtiene cuando vosotros Me aceptáis y os dejáis llevar por Mí Voluntad.

 

Si vosotros no aceptáis, en vuestra vida, Mi Voluntad, estáis haciendo vuestra voluntad y, de esta forma, por muy inteligentes que seáis, no estáis llevando a cabo, correctamente, Mis Designios. Todo lo que viene de Mí es Perfecto, es Santo, es Puro, es entendible. Ciertamente, cada uno de vosotros tiene diferentes capacidades y lo he hecho así, para que os compartáis, los unos a los otros, de lo que tenéis, y dependáis, los unos de los otros y así nadie crezca en soberbia. Ya os había explicado esto, Mis pequeños, debéis vivir en humildad, pero, satanás, manipula todo esto y os hace creer que, porque tenéis capacidades muy altas, en determinada área del conocimiento, podéis cobrar más, se os da más importancia ante todos vuestros hermanos y todo tendiente a la soberbia y sabéis, perfectamente, que, cuando os ensoberbecéis, empezáis a perder todo, especialmente, Me perdéis a Mí; el soberbio, cree, ya no necesitarMe y se aparta de Mí.

 

Mucha maldad hay a vuestro alrededor, porque no vivís en la humildad. El humilde, el verdadero humilde de corazón, el que, aún a pesar de que tenga capacidades muy grandes se reconoce pequeño, porque sabe que, para llegar a Mí, es prácticamente imposible para vosotros y se conserva pequeño, sencillo, amoroso y siempre pidiéndoMe lo que necesite para tal o cual situación de su vida, tanto, para su bien como para el de otros.

 

El humilde, tiene abiertas las puertas de Mi Corazón, no así el soberbio. Yo necesito que todos vosotros os mantengáis en la humildad, aún a pesar de que seáis almas con capacidades muy elevadas, pero muy elevadas a nivel de vosotros, como seres humanos.

 

Vosotros, aún los de capacidades muy elevadas, estáis muy por debajo de Mis Capacidades Divinas, por eso, el pecado de soberbia es tan grave, porque la soberbia os ciega, no os deja ver la realidad. Os creéis igual o más capaces que Yo, vuestro Dios y es porque no os habéis visto a través de la Sabiduría Divina. Os veis, solamente, a través de vuestra inteligencia humana, que ella hace que os comparéis con vuestros hermanos y, ciertamente, tendréis capacidades altas, que Yo permití que tuvierais, las acrecentasteis, ciertamente, con trabajo, pero Yo puse en vosotros esas capacidades para que las desarrollarais. Cuando os veis y os comparáis ante vuestros hermanos, viendo solamente vuestra inteligencia, mostraréis ante ellos, capacidades altas, quizá, hasta muy elevadas, que, ciertamente, como os dije, permití que así fuera, para que las compartierais con vuestros hermanos, pero, precisamente, porque os veis solamente en esas capacidades intelectivas y no os veis a través de la Sabiduría Divina, nunca llegaréis a ser almas que brillen en el Reino de los Cielos.

 

Las almas que brillan en el Reino de los Cielos, son las que llegaron a obtener la Sabiduría Divina que, Yo, también la concedo a aquellos que se la merecen y, se la merecen, porque son humildes; se la merecen porque el Conocimiento que Yo les doy, lo comparten; se lo merecen porque ayudan a sus hermanos a crecer, contrario a lo que hace el inteligente, que nomás se aprovecha de su inteligencia para quitarle a los demás lo que tienen.

 

El inteligente, generalmente, va a vivir en la maldad, el sabio, va a vivir en la Virtud, porque la Sabiduría solamente puede venir de Mí y lo reconoce así el alma que obtiene la Sabiduría que Yo le concedo. La Sabiduría, al tenerla, os lleva a la pequeñez, porque el sabio reconoce Mi Magnificencia, Mi Omnipotencia, Mi Omnipresencia, el sabio, al verse comparado Conmigo, reconoce que no es nada si no lo estoy apoyando Yo.

 

En cambio, el inteligente, el que se siente muy capaz por su conocimiento técnico, cae en soberbia fuerte, se aparta de Mí y, muchas veces, no tiene ya capacidades para crecimiento, porque se siente tan capaz que ya no busca más conocimiento y cae. Os he dicho, Mis pequeños, que vosotros estáis recuperando los dones que tenían vuestros Primeros Padres, no estáis en periodo de evolución, que eso no existe en Mí, estáis en periodo de recuperación de lo que tenían vuestros Primeros Padres y que perdieron por el Pecado Original.

 

El inteligente va a ser sobrepasado por las siguientes generaciones, porque tendrán capacidades más altas que él, precisamente, por esa recuperación que va teniendo la humanidad, y se va a quedar atrás, porque no tiene sabiduría. En cambio, el sabio, Me tiene a Mí y, al tenerMe a Mí, ya no tiene que buscar los conceptos que busca el inteligente. Al tenerMe a Mí, lo tiene todo, tiene el conocimiento, presente, pasado y futuro.

 

Todo esto que os quiero explicar, Mis pequeños, es para que os deis cuenta de vuestra pequeñez, que tenéis que estarMe buscando en todo momento, que sois pobres en espíritu, por esa pequeñez, tanto de inteligencia como de Sabiduría. Todos vosotros necesitáis llegar a la perfección, no hay un tope. Buscáis, como humanos, llegar al diez, y creéis que ahí es el tope y que ya no necesitáis más, pero, Conmigo, no hay calificación, no hay tope, todo en Mí es Infinito.

 

Siempre habrá algo más que aprender, algo más que habréis de gozar. Creeréis ya haber visto todo y, de repente, os mostraré más. Habréis visto cosas bellas y, en algún determinado momento, conoceréis cosas aún más bellas, porque Soy Infinito, Soy la Creación misma, en Mí, no hay tope y, los que están Conmigo, tampoco tendrán ese tope. Mientras os mantengáis Conmigo, iréis gozando el Infinito, porque ya os he dicho que fuisteis creados para gozar. Yo consiento a Mi Creación, consiento a las almas que están Conmigo y que Me consienten, que Me aman, que no se apartan de Mí.

 

Ese es el futuro eterno de las almas buenas, de las almas santas, de las almas que buscan su perfección, que, como os he dicho, la perfección, es hacer Mi Voluntad y, aquellos que viven Mi Voluntad, tendrán un futuro eterno de bellezas, de Amor, de Santidad, de Sabiduría Divina.

 

Quiero que entendáis esto, Mis pequeños y por eso, os lo platico sencillo, para que os deis cuenta cómo satanás os ha engañado, haciéndoos creer que el que más sabe del conocimiento humano, es el que tiene más derecho a ganar de los bienes de la Tierra y ser el mejor, ser, prácticamente, adorado entre los hombres, y vivís así, en un error.

 

Mi Hijo pudo haber llegado a la Tierra en esas circunstancias, mostrándoos capacidades intelectivas inimaginables, desde ese momento Lo adorarían, porque sois muy dados a eso, a adorar a aquél que sabe más que vosotros o que tiene capacidades, de una forma u otra, mayores a las vuestras, pero, recordad, que esas capacidades humanas, se quedarán aquí, al momento de vuestra muerte y cuando os presentaréis ante Mí, os juzgaré a través de la sabiduría con la que trabajasteis en la Tierra.

 

¿Entendéis ahora, Mis pequeños? La Sabiduría trasciende, la Sabiduría os lleva al Amor y el Amor lo es Todo. La inteligencia os lleva al egoísmo y eso a la maldad. El que es sabio, está Conmigo, el que es inteligente, la mayoría de las veces, trabaja para satanás, porque es egoísta y traidor ante sus hermanos, se aprovecha de sus mismos hermanos, inventa cosas para aprovecharse de sus hermanos, no hay Amor y no va a trascender al Amor.

 

Vivid, pues, Mis pequeños, pidiéndoMe, continuamente, ser sabios, que Mi Sabiduría llegue a vosotros, que Mi Santo Espíritu trabaje en vosotros, para que dejéis estela de buenos actos, de buenas acciones realizadas con Amor para el bien de vuestros hermanos. Que os recuerden por el bien que vosotros llevasteis a cabo en donde estabais y, muchas veces, la Sabiduría os va a llevar a trascender a otros pueblos y ciudades y quizá al Mundo entero, dependiendo de lo que Yo haya preparado para vosotros, en vuestra misión personal.

 

PedidMe, pues, ser sabios, ser sencillos, ser perfectos, como Yo Soy Perfecto, porque es vuestra obligación buscar vuestra perfección, para buscar ser Amor. Yo Soy el Amor y vosotros tenéis que llegar a ser, también, Amor.

Gracias, Mis pequeños.

 
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