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Oct 15_09 Pedid, Mis pequeños, el regreso de Mi Hijo entre vosotros. PDF Imprimir E-Mail

Rosario vespertino

 

Temas:

  • Quiero, Mis pequeños, que os unáis, en vuestra individualidad a Mis Potencias,  para que de ésta forma, se dé una cadena de oración mundial.
  • El tiempo ya es corto y ya debéis ser de una sola pieza, o fríos o calientes, pero ya no tibios.
  • CuidadMe vosotros, Mis pequeños, porque Mi Promesa se tiene que dar, que Yo estaré presente hasta el fin del mundo, en Mi Iglesia, que sois vosotros.
  • PedidMe de corazón lo que necesitéis y Yo iré incrementando vuestra Fe con las pruebas que os daré en vuestra vida.
  • Sois hijos del Rey, levantaos ya y dejad ésta vida de perdición y de pecado que tanto Me ofende.

 

Mensaje de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo a J. V.

 

Primer Misterio, Habla Dios Padre,
Sobre: Quiero, Mis pequeños, que os unáis, en vuestra individualidad a Mis Potencias,  para que de ésta forma, se dé una cadena de oración mundial.
Hijitos Míos, vosotros no sois muy dados a vivir con el Cielo, os falta Fe  y confianza en la unión Celestial. Si Yo os he indicado que todo lo que hagáis, lo hagáis dentro de la Comunión de los Santos y siempre viviendo Conmigo, vuestro Dios, como lo primero en vuestra vida, es para que vosotros tengáis el poder de la oración, que pueda hacer grandes milagros, que pueda dar vida a muchas almas que están muertas al pecado.

Yo os he dado ejemplo en la historia pasada, en personas que he escogido, como vosotros, pequeñitos, escondidos al mundo, que a través de ellos Yo puedo hacer grandes obras, cuando el alma se suelta totalmente a Mi Voluntad.

Quiero, Mis pequeños, que os unáis, en vuestra individualidad a Mis Potencias,  para que de ésta forma, se dé una cadena de oración mundial y con esto, aplastar las fuerzas de satanás.

Si al escoger un alma, totalmente vaciada de sí misma y llena de Mi Voluntad, Yo, a través de ella he podido hacer grandes obras, como detener ataques fuertes de satanás o, a veces, hasta impedir Mi Justicia sobre los pueblos, pueblos enteros que podrían haber quedado destruidos, al interceder ésta alma, a quien le he dado ésa Gracia de contar con Mi Voluntad, puede hacer grandes obras, imaginad muchas almas qué podrán hacer para vuestros hermanos. Sí, Mis pequeños, suena inverosímil esto, que un alma, con su oración, pueda impedir Mi Justicia sobre pueblos enteros, pero es Mi Misericordia Infinita, sobre vosotros, lo que hace éste milagro.

No acabáis de entender, Mis pequeños, que Yo os amo infinitamente, vosotros, como seres humanos, sois muy dados a actuar en la venganza, en la destrucción, en el oprobio sobre aquellos que os han hecho algún mal, y Yo no Soy así, Mis pequeños, Yo voy sobre las almas y, primeramente, trato que ellas lleguen al conocimiento de su mal, que se den cuenta del mal que cometieron, que se arrepientan y que regresen a Mí. Entended que la Parábola del hijo pródigo, es la vida de todos vosotros. Todos vosotros, en algún tiempo de vuestra vida, habéis sido ésos hijos pródigos y Yo quiero que tarde o temprano todos vosotros regreséis a Mí, no importa los pecados que hayáis cometido, el mal que hayáis hecho, Mi Amor, que es Mi Misericordia Infinita, puede perdonar cualquier pecado, siempre y cuando vosotros os arrepintáis de vuestra vida pasada y que se vea verdaderamente un cambio en vuestra vida, como se vio en Nínive.

Si vosotros estudiáis las Parábolas que os dio Mi Hijo, son realmente la vida de los pueblos, son realmente vuestra vida particular. Se os dieron para que entendierais vuestra problemática humana y vierais cómo actúa Mi Misericordia Infinita. Esto es lo que quiero en éstos tiempos, Mis pequeños, que aprendáis de lo que se os dio, que lo pongáis en práctica, para que todo el mal, que realmente os lo merecéis y está a punto de destrozaros, pueda ser detenido por vuestro arrepentimiento de corazón. Se os ha ido pidiendo continuamente esto, pero sois de corazón duro y el mal sigue avanzando y si vosotros no lo detenéis a tiempo, vais a sufrir como Sodoma y Gomorra que no quisieron entender y se mantuvieron en él.

Os vuelvo a advertir, Mis pequeños, enmendad vuestro camino, si no, vais a sufrir mucho y éste sufrimiento va a ser muy doloroso. Vosotros tenéis la forma de detener todo esto, pero depende de vuestro cambio personal y Yo lo detendré por Mi Misericordia Infinita, por Mi Amor Infinito sobre cada uno de vosotros a quienes tanto amo.
Gracias, Mis pequeños.

Segundo Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo,
Sobre: El tiempo ya es corto y ya debéis ser de una sola pieza, o fríos o calientes, pero ya no tibios.

Hijitos Míos, ¡cómo quisiera ya estar reinando entre vosotros! Yo, vuestro Hermano Jesucristo, conviviendo ya entre los hombres, pero todo esto se atrasa por vuestro libre albedrío.

Ciertamente, como Dios, no os podemos presionar, respetamos vuestro libre albedrío y eso en el hombre lleva un tiempo, porque el mismo hombre tiene que luchar contra sí mismo para eliminar todo aquello que no le es bueno para crecer espiritualmente, pero el hombre sigue coqueteando con el mal y no detiene de tajo ésa vida que lleva.

Vosotros debéis llevar una vida de una sola dirección, pero estáis tan afectados por el pecado, que en lugar de vivir siempre dentro de la Verdad, dejáis que también el mal guíe en momentos vuestra vida y eso no está bien, Mis pequeños, porque no estáis viviendo en la Verdad, estáis viviendo en la conveniencia y esto ya os lo he dicho muchas veces. Vivir en la conveniencia, es vivir en la mediocridad, vivir como almas tibias, porque no sois fríos ni sois calientes y por eso a las almas tibias, mediocres, se les elimina, y debéis tener cuidado con esto, Mis pequeños, porque el tiempo ya es corto y ya debéis ser de una sola pieza, o fríos o calientes, pero ya no tibios.

Es momento de cambio, es momento de entrada para una nueva vida para la humanidad y estad seguros, Mis pequeños, que para éste cambio no se van a escoger almas tibias, almas mediocres, se escogerán los mejores granos, para que de ellos saquemos fruto bueno.

Vosotros mismos podéis hacer ése examen de conciencia personal y a la Luz Divina, porque nada se esconde ante Nuestros Ojos. ¿Realmente sois almas de las cuales se les pueda sacar un gran provecho y no seréis traidoras posteriormente?, ¿sois realmente de una sola pieza a las cuales se les pueda confiar totalmente lo que Nosotros, en Nuestra Santísima Trinidad, os podemos pedir?, ¿realmente sois almas que siguen una sola línea, la línea del Bien y de la Verdad y no os dejáis engañar por las manipulaciones satánicas?

Queremos almas, almas buenas y santas, almas que amen al Amor, que amen a la Verdad, que amen la Verdadera Vida en Dios, no almas que amen al mundo y sus bajezas, no almas traidoras y convenencieras, no almas que están buscando su propio bien y no el del hermano.

¿Cómo os catalogáis cada uno de vosotros?, ¿realmente sois almas de Dios?, ¿sois almas confiables que produzcan vida a través de vuestro ejemplo, de vuestra palabra de vuestros pensamientos?

Un cambio grande se acerca para la humanidad, está ya a la puerta, ¿cómo os catalogáis?. Os vuelvo a repetir, ¿realmente confiáis totalmente en Nuestra Santísima Trinidad?, o confiáis más bien en vuestras capacidades humanas, miserables. Queremos almas dóciles, almas llenas de Nuestra Voluntad, queremos regresarlas nuevamente al Paraíso y empezar nuevamente lo que se detuvo por el Pecado Original. ¿Estáis preparadas, vosotras, almas, para empezar éste cambio?, ¿os sentís dignas de ello? Ciertamente, en vuestra humildad, que debéis pedir de corazón lo que debéis vivir ya, es lo que va a hacer el cambio en vuestra vida y va a hacer el cambio en éste mundo.

Olvidaos ya de vosotros mismos, vais a vivir con vuestro Dios y Él es Infinitamente superior a vosotros, Yo, conviviré con los hombres, Soy vuestro Dios, Dios Hombre, que os conozco perfectamente. Alegraos, Mis pequeños de que así vaya a ser, pero os tenéis que despojar ya de vuestra humanidad pecadora, os debéis poner ya ésas nuevas vestiduras de santidad, de pureza, de amor y de verdad.

Yo no puedo tener ante Mí traidores, almas sucias, almas que puedan echar a perder Mi Obra, la Obra de Nuestro Padre Dios. Si no queréis realmente el cambio en vuestra vida, si no queréis luchar por ser mejores, se os hará a un lado. Todos vosotros sois almas débiles, pequeñas, y eso lo sabemos Nosotros, pero si vosotros no pedís ayuda y no pedís el cambio, es que no hay humildad en vuestro corazón y, así, no podréis avanzar espiritualmente. Debéis buscar afanosamente la vida espiritual en vuestro interior, para que ésta brote a vuestro exterior y así conviváis con vuestros hermanos que estén buscando lo mismo y empecéis a crear el futuro del mundo, el futuro espiritual que tanto habéis deseado vosotros, los que estáis en Nuestro Amor.

Luchad pues, Mis pequeños y pedid vuestro cambio interior que, inmediatamente, la Luz del Espíritu Santo bajará sobre vosotros y os limpiará de toda impureza y os elevará a niveles altísimos de espiritualidad. Vosotros mismos estáis bloqueando este avance tan grande que debe haber en cada alma, por eso os repito nuevamente, no detengáis el paso de la Gracia por vosotros, dejaos llevar por Nuestra Voluntad, Yo os aseguro que este cambio lo gozaréis infinitamente.

Haced a un lado vuestro pasado y empezad a hacer una nueva vida en el amor, pero en el Verdadero Amor Divino, en el Verdadero Amor de Nuestro Dios.
Gracias, Mis pequeños.

Tercer Misterio, Habla Nuestro Señor Jesucristo
Sobre: CuidadMe vosotros, Mis pequeños, porque Mi Promesa se tiene que dar, que Yo estaré presente hasta el fin del mundo, en Mi Iglesia, que sois vosotros.
Hijitos Míos, satanás, sigue queriendo sacarMe del corazón del hombre. Fui Crucificado y esa fue una venganza satánica, se quiso deshacer de su Dios, aunque hecho Hombre, pero Dios. Vino Mi Muerte y con eso creyó que ya Me había sacado del mundo, pero resucito, resucito ante los hombres y le doy una lección a satanás, que Soy su Dios y que no puede contra Mí, porque Yo Soy Vida y él es muerte.

Mis pequeños, estáis entrando en los momentos de la muerte espiritual del mundo. Nuevamente satanás Me está queriendo quitar de entre los hombres, ha hecho que el hombre busque más las cosas del mundo, de ésta forma, son pocas las almas que Me buscan, que oran, que confían en Mí, que Me aceptan como a su Dios y Salvador. Aún Mi misma Iglesia Me ha hecho a un lado, en cierta forma, al quitarMe del centro del templo. La Iglesia en sí, el edificio, es un monumento, es un Tabernáculo inmenso que está albergando Mi Presencia, está anunciando a los hombres que Yo estoy ahí, en medio, cuidándoos, escuchándoos, protegiéndoos, dándoos lo necesario, tanto en lo material como en lo espiritual, pero ahora el mismo hombre, en Mis ministros y sacerdotes, aconsejados por satanás, Me han hecho a un lado, Me sacan del centro de la Iglesia, hasta Me hacen una Capilla especial fuera de la Iglesia, y son pocos, muy pocos los que van a buscarMe ahí.

Vendrá la muerte, la muerte espiritual para muchos, no para los que están Conmigo, de corazón, y así satanás creerá haberMe vencido nuevamente, pero él sabe que no es así, que si una vez Resucité ante los hombres y le di a él una lección de que Soy su Dios. Ahora tendrá otra lección porque, aunque pase la humanidad éstos momentos de obscuridad, en donde Mi Presencia no va a ser requerida por muchas almas, ciertamente, poco tiempo después, apareceré nuevamente ante los hombres y venceré a satanás y le daré una lección que la humanidad entera y el Cielo conocerán.

Ha querido atacar a su Dios y será humillado fuertemente ante el Universo entero por atacar al Amor.

Mis pequeños, vosotros, los que Me amáis, los que Me buscáis, los que confiáis en Mí, vuestro Dios hecho Hombre, llevadMe en vuestro corazón, protegedMe ahí, si los mismos Míos, supuestamente, los ministros de la Iglesia, Me han hecho a un lado, Yo quiero realmente vivir en el corazón de los que Me aman. Vosotros, no Me hagáis a un lado, os lo pido, pase lo que pase, mantenedMe en vuestro corazón, cuidadMe ahí, llevadMe a donde vayáis, compartidMe lo que hagáis, no seáis como éstos ministros traidores que se han dado a satanás y que Me han hecho a un lado en el templo y aún en sus vidas. Ya no son almas de confiar, ya no son verdaderos ministros Míos, de Mi Iglesia, porque si así lo fueran, Me seguirían dando el primer lugar, en el templo y en sus vidas.

CuidadMe vosotros, Mis pequeños, porque Mi Promesa se tiene que dar, que Yo estaré presente hasta el fin del mundo, en Mi Iglesia, que sois vosotros, que sois cada uno de vosotros, que si Mis ministros ya no aprecian Mi Vida con ellos y entre ellos, vosotros, que sois Mi Iglesia, los fieles, que os mantenéis todavía en Fe, mantendMe Vivo entre los hombres, que vuestros hermanos que os vean, que vean Mi Presencia en vosotros. Yo seguiré Vivo en Mi Iglesia hasta el fin del mundo, os lo prometo y así seguiré viviendo en el corazón de los hombres, hasta que el mismo hombre Me dé el lugar que Me merezco.
Gracias, Mis pequeños.

Cuarto Misterio, Habla Dios Padre
Sobre: PedidMe de corazón lo que necesitéis y Yo iré incrementando vuestra Fe con las pruebas que os daré en vuestra vida.
Hijitos Míos, ahora podéis ver a un lado y a otro, en vuestra vida, en vuestro pueblo, en vuestra ciudad, en el mundo entero y ved cómo hay tribulación por todos lados, tanto social, física, como espiritual. Ya no hay paz en los corazones, lucháis hermanos contra hermanos, tenéis miedo de salir de vuestro hogar a determinadas horas, porque sentís que podéis ser atacados por vuestros hermanos. La maldad camina por vuestras calles como os había ya dicho anteriormente, no tenéis seguridad porque, aquellos que están obligados a dar esa seguridad en los gobiernos de la Tierra, se han contaminado y ellos son los que están provocando, en gran parte, toda esa inseguridad que tenéis. Esto os lo digo, Mis pequeños, para que os deis cuenta hasta dónde satanás ha ido contaminando a las naciones enteras.

No podéis confiar ya en el hombre ni en su justicia, porque ya no hay justicia verdadera, sin dobleces, debéis buscar pues, Mis pequeños, la convivencia con aquellos de vuestros hermanos que buscan esa vida espiritual, Mi Vida espiritual. Todo empieza en lo individual, luego empezáis a crear grupos, pequeños grupos en los que convivís con un solo interés, que es la Vida en Mi Amor. Estos grupos van creciendo y así vais formando grandes grupos, que van luchando en la paz y en la armonía contra toda la maldad que os está rodeando. Vosotros tenéis que hacer esto en lo individual, os debéis llenar de Mi Amor, de Mi Vida y darla a vuestros hermanos.

Ser como niños es vuestra obligación y, os repito, al convivir con Amor, es cuando realmente vivís como niños y gozáis como niños. El niño se deja consentir por los padres, Yo os quiero consentir, pero eso depende de vosotros. Vosotros estáis deteniendo, con vuestra actuación, el que tengáis el derrame de Mis bienes en vuestra vida y en la de los vuestros. No os queréis soltar totalmente porque os falta Fe, todavía no confiáis plenamente en el futuro que os estoy prometiendo. Aún sois como Santo Tomás, queréis tocar para creer. La Fe es intangible y la Fe es para los verdaderos hijos Míos, que sin tocar y sin ver, creen.

Luchad, Mis pequeños, contra vuestra falta de Fe, pedidMe que aumente vuestra Fe y vuestra confianza en todo lo que Yo os pido y os doy. Tantas cosas bellas que podríais ya tener, pero no llegan a vosotros por vuestra falta de Fe y de confianza en Mí, vuestro Dios.

Os faltan tantas cosas en vuestra alma, en vuestra vida y Yo os quisiera consentir dándooslas, pero no venís a Mí a pedrírMelas, porque sentís que Yo no os las puedo dar o sentís que no os las merecéis. Yo os doy los regalos materiales y espirituales porque os amo, porque sois Mis hijos, pero os priváis de éstos regalos porque no queréis venir a Mí en Fe y en confianza a pedírMelos.

Venid a Mí y pedidMe ésa Fe a prueba de todo, porque la necesitaréis para estos tiempos de gran prueba espiritual. Ya no os estoy diciendo que vuestra Fe solamente será para que tengáis de lo material y de lo espiritual, satanás os está atacando ya fuertemente y el ataque todavía va a ser mayor y, si vosotros no creéis que Yo os pueda ayudar y no Me pedís ésa ayuda, sufriréis muchísimo, Mis pequeños. El derrame de Mis Bendiciones se está deteniendo y se detiene para vuestra vida y la de los vuestros por vuestra falta de confianza y de Fe.

Soltaos, Mis pequeños, pedidMe, haced la prueba, pedidMe de corazón lo que necesitéis y Yo iré incrementando vuestra Fe con las pruebas que os daré en vuestra vida. Intentad, dad el primer paso, que Yo daré el segundo y todos los demás, pero empezad vosotros llamándoMe, llamándoMe con toda confianza.
Gracias, Mis pequeños.

Quinto Misterio, Habla Dios Padre
Sobre: Sois hijos del Rey, levantaos ya y dejad ésta vida de perdición y de pecado que tanto Me ofende.
Hijitos Míos, desde el Antiguo Testamento se le dijo al pueblo judío que en la sangre iba la vida. La sangre era rociada en el altar y ésa sangre de esos animales devolvía la vida al pecador, al pueblo y así el pueblo se purificaba de sus faltas, de sus pecados. Se ofrecía en holocausto la sangre y el animal para purificarle de sus faltas.

Mi Hijo Jesucristo, aceptando Mi decisión y Mi Mandato de Amor, se da completamente por la salvación de todos vosotros y de todos los tiempos. Ofrece Su Sangre, Sangre en donde va la Vida, y esta Sangre Preciosa y Divina, os salva del Pecado Original y os abre nuevamente las Puertas del Cielo. Da Su Cuerpo también como Holocausto, por sus pecados, y así todo un Dios se da por el hombre.

Poco meditáis sobre esto, Mis pequeños, poco meditáis sobre éste regalo tan grande que Yo os he dado. Si en la antigüedad un animalito purificaba a una persona, todo un Dios ha hecho grandes obras para todos los tiempos y para todas las almas. Pero el hombre no aprecia esto, pronto se le ha olvidado y no medita en su vida éste regalo tan grande, tan precioso que fue el de salvarles de la esclavitud, que es en donde satanás os tenía a todos vosotros.

Vosotros, Mis pequeños, los que estáis viviendo ya en este siglo, ya no apreciáis la obra tan grande de Mi Hijo en vuestra vida. Lo sentís como algo pasado, pero si no os hubiera sido dado este regalo tan grande, estaríais viviendo todavía como en la antigüedad. El hombre no hubiera avanzado en su tecnología, seguiríais viviendo en el terror de la lucha de los pueblos, en la obscuridad a donde satanás los había llevado, a la idolatría, a los sacrificios humanos, a tantas y tantas cosas horribles, detestables a donde había llevado satanás a la humanidad antigua.

Viene Mi Hijo y trae la Luz al mundo, os empieza a dar toda una Evangelización que el hombre no conocía y aún menos conocían a un Dios entre los hombres. Es un regalo inmenso, Mis pequeños, para el hombre, que todo un Dios haya convivido entre ellos, que les haya dado Luz, pero que, sobre todo, les haya dado Vida con Su Muerte. Su Sangre esparcida por el suelo y por el mundo alcanzó a todos vosotros y a todos los tiempos. Sus Enseñanzas han dado Vida a todas aquellas almas que las han seguido.

Poco meditáis todo esto, Mis pequeños, ahora tenéis la Vida, pero mucho costó, mucho sufrimiento ha costado el que tengáis ésa Vida y muchos de vosotros la despreciáis. A pesar de que todo un Dios os vino a dar esta Vida y éstas Enseñanzas, muchos, muchos en el mundo buscan nuevamente lo antiguo, en donde vivía antes de que Mi Hijo viviera entre los hombres. Vivían en la obscuridad y el hombre ahora regresa a la obscuridad, el hombre regresa a la idolatría, el hombre regresa a la maldad.

Ya llega el momento en que Mi Hijo regresará, ¿cómo está la Fe del hombre?, ¿cómo está la vida del hombre?, ¿cómo defendió el hombre todo lo que su Dios le dio?, ¿cómo lo guardó en su corazón?, ¿realmente ésa Vida lo ha hecho crecer y ha buscado esa dignidad de hijo de Dios?

Son pocos, muy pocos los que han guardado esa herencia, ésa herencia de todo un Dios y muchos, muchos de los hombres han despreciado y traicionado toda ésa vida y herencia que mucho costó. ¿Cómo estará el hombre cuando Mi Hijo regrese?, ¿realmente el hombre buscará ése regreso de vuestro Dios-Hombre?, o prefiere el hombre seguir en la obscuridad, en las tinieblas, en la falsedad?

Mis pequeños, los que estáis Conmigo y entendéis todo esto, uníos al Corazón de Mi Hijo, daos en oblación espiritual, como Él se dio por vosotros. Ofreced vuestra vida, vuestra cruz de cada día, vuestros gozos, éxitos, vuestra vida entera, como Él se dio por vosotros. Pedid, Mis pequeños, el regreso de Mi Hijo entre vosotros, pedid el cambio, que Yo escucharé vuestra petición, pero pedídMela de corazón, para que se dé ya, pronto en vuestra vida y en el mundo entero. El hombre no puede ni debe vivir como ahora vive. Estáis viviendo como el hijo pródigo, entre los cerdos, vosotros no fuisteis creados para ello, vosotros debéis vivir en el Paraíso, en Mi Palacio, Yo Soy el Rey, Soy vuestro Dios y sois Mis hijos. Vuestra dignidad es muy alta, no estáis para convivir entre los cerdos, o sea, entre el pecado y la maldad de satanás. Levantaos, dejad ya esa mala vida, dejad el estercolero y regresad a Mí, Mis pequeños, que tendréis nuevamente vuestras vestiduras limpias, reales, perfumes aromáticos bellísimos y el anillo en el dedo. Sois hijos del Rey, levantaos ya y dejad ésta vida de perdición y de pecado que tanto Me ofende. Os lo pido ya, Mis pequeños, regresad a Mí, os lo pido de corazón, espero vuestro regreso.
Gracias, Mis pequeños.

 
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