Jul 12_16 Yo, en vosotros, luchareMos contra las fuerzas de satanás.

Rosario vespertino

 

Temas:

 

  • PedidLe ayuda a Mi Hijo, que oraba continuamente por vosotros y se apartaba para hacerlo. Entrad en vuestro corazón y pedidLe a Él, que os enseñe ésa oración profunda que hacía Conmigo. Uníos cada vez más, a Mi Santísima Trinidad.
  • Os quiero abrir los ojos, Mis pequeños, para que os deis cuenta de que vuestra alma vale muchísimo más que todos los valores de la Tierra, que es lo que os ofrece satanás, sois Míos y os quiero de regreso, sois una parte de Mí y sufro por vuestros errores.
  • Debéis tener una unión continua Conmigo, la mejor unión íntima, es a través de la Sagrada Eucaristía, Mi Cuerpo en vosotros. Os dejé Mi Cuerpo para que os alimentarais y, Mi Cuerpo, llega a formar parte de vuestro cuerpo al tomarMe.
  • Dejaos, pues, Mis pequeños, que Yo os mueva, que Yo os guíe, que Yo os posea, que sea Mi Voluntad en vosotros, que sea Mi Poderío a través de vosotros el que luche por la Verdad, por el Amor, por Mi Reino.
  • Almas que, aparentemente, por sus pecados tan graves, parece imposible su salvación, se salvarán por vuestro amor, por vuestra donación, no dudéis de ello, Mis pequeños.

 

 

 

 

Mensaje de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo a J. V.

 

 

Primer Misterio. Habla Dios Padre

Sobre: PedidLe ayuda a Mi Hijo, que oraba continuamente por vosotros y se apartaba para hacerlo. Entrad en vuestro corazón y pedidLe a Él, que os enseñe ésa oración profunda que hacía Conmigo. Uníos cada vez más, a Mi Santísima Trinidad.

 

(Lenguas…) Hijitos Míos, mucho elucubráis en los acontecimientos por venir. Yo Soy vuestro Justo Juez y Yo vendré a poner todo en orden.

 

Os he dicho que, al ser instrumentos, vuestra posición es de oración, intercesión, sacrificio, penitencia, vida de ejemplo, amor entre los hombres, todo lo demás, Mis pequeños, es cosa Mía y, vosotros, no debéis entrar a elucubrar en ésos Misterios Míos.

 

Si vuestra alma está siguiendo Mis Mandamientos, si vuestra alma está viviendo en el Amor, si vuestra alma, ama, primeramente, a Mi Santísima Trinidad, a Mi Hija la Siempre Virgen María, al Señor San José, al Cielo entero, donde se vive el Amor, ¿de qué os preocupáis, Mis pequeños? Ése es el resto fiel, las almas que viven de acuerdo a lo que Yo os he pedido y que saben amar, lo demás, no os concierne a ninguno de vosotros.

 

Los acontecimientos no se tienen que dar exactamente como fueron Revelados, mucho ha cambiado por la oración de aquellos que entendieron que se podían modificar los tiempos. Gracias a las almas orantes, los acontecimientos cambian y, eso, ya se os había anunciado, primeramente, en las Apariciones de Mi Hija, la Siempre Virgen María.

 

Ahora, Yo os estoy dando la pauta para que os preparéis para los acontecimientos venideros y, es lo que os acabo de decir, que os mantengáis en estado de Gracia, orando, intercediendo, viviendo en el Amor.

 

Yo vendré a Juzgar, Yo conozco cada alma, lo que ha hecho, lo que ha dejado de hacer, los pecados que ha cometido y las buenas obras que ha realizado.

 

Mis pequeños, los que estáis Conmigo, os he dicho que no temáis, que confiéis plenamente en Mí, vuestro Padre y vuestro Dios. Una nueva vida se dará sobre la Tierra, con Mi Amor en las creaturas y gozaréis lo que os tengo preparado como premio, por ser fieles a lo que Yo os he pedido.

 

Mi Paz, siempre estará con vosotros, los que estáis Conmigo. Los que no están Conmigo, son los que dudarán, llorarán, no sabrán qué hacer en los acontecimientos por darse y, especialmente, cuando esté en lo más álgido de la prueba.

 

Mi Amor se ha derramado sobre todas las almas, pero no todas lo han apreciado, una gran mayoría han preferido seguir a satanás y eso Me duele mucho, Mis pequeños, por eso, ésta Purificación se tiene que dar. Es tiempo de que Yo goce, de regreso, el Amor que os he dado Yo, y el que os ha dado Mi Hijo, y las almas escogidas de este tiempo, el resto fiel, son las almas que Me dan mucha alegría, por eso, he de eliminar a aquellas que Me causan dolor y tristeza.

 

Yo, como Dios, también deseo y gusto de la alegría de Mis hijos hacia Mí y del amor que Me dais cuando actuáis en el Bien y Me lo ofrecéis. Este cambio va a ser bueno para el Cielo, para la Tierra y para el Universo entero.

 

Gozad, Mis pequeños, gozad los que habéis sido escogidos y seguid orando con todo vuestro corazón y no desperdiciéis el tiempo, no os distraigáis como satanás sabe hacerlo, haciendo que caigáis en sus redes para que perdáis el tiempo.

 

PedidLe ayuda a Mi Hijo, que oraba continuamente por vosotros y se apartaba para hacerlo. Entrad en vuestro corazón y pedidLe a Él, que os enseñe ésa oración profunda que hacía Conmigo. Uníos cada vez más, a Mi Santísima Trinidad.

 

Vosotros lleváis Nuestro Amor y lo daréis a vuestros hermanos, pero empezad ya, Mis pequeños, para que vuestros hermanos sepan que Yo estoy con vosotros, que no os abandono y que busco la salvación de todos.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Segundo Misterio . Habla Dios Padre

Sobre: Os quiero abrir los ojos, Mis pequeños, para que os deis cuenta de que vuestra alma vale muchísimo más que todos los valores de la Tierra, que es lo que os ofrece satanás, sois Míos y os quiero de regreso, sois una parte de Mí y sufro por vuestros errores.

 

Hijitos Míos, la salvación es para todos, Yo Soy un Dios Misericordioso, no Soy un Dios elitista, Yo amo a todas las almas, porque vuestras almas, son parte de Mí, Me amo a Mí Mismo en vosotros. Por eso, os persigo, en el sentido de que, trato de conseguir vuestro regreso al Reino de los Cielos, a como dé lugar, porque quiero que la parte que Me pertenece, que está en vosotros, que es vuestra alma, regrese al Reino de los Cielos, pero satanás siempre Me la quiere arrebatar, quiere que ésa parte Mía se condene, quiere que ésa parte Mía, sufra eternamente y, ciertamente, sufro al perder un alma, porque ésa parte Mía va a sufrir.

 

Ciertamente, os he dado autonomía con ése pedacito Mío, vosotros escogéis si queréis regresar o no, pero Me duele mucho cuando vuestros actos, cuando vuestra decisión por vuestra forma de vida Me da la espalda y preferís seguir en el mal y condenaros y no buscar el Bien, al que os trato de atraer, para salvaros.

 

¡Cuánto dolor Me causáis, almas Mías, que Me traicionáis, que no os dais cuenta del valor de vuestra alma! Y, ahora os lo digo, sois parte de Mí y, así, como os he dicho, también, que cada uno de vosotros sois parte del Cuerpo Místico de Mi Hijo, también se incluye vuestra alma. Sois parte Mía, Soy vuestro Dios y os quiero de regreso.

 

Vosotros no habéis apreciado el valor de vuestra alma, pero, ciertamente, satanás sabe lo que vuestra alma vale y durante vuestra existencia, durante vuestra misión en la Tierra, él os pone infinidad de ocasiones de pecado, para que vuestra alma caiga en ellos y de alguna forma vosotros os condenéis.

 

Vuestra alma vale más que todo el dinero del Mundo, que todo el oro del Mundo y del Universo entero. Si vosotros meditáis Quién Soy Yo, vuestro Dios, que Yo os Creé, que Yo creé al Universo entero, entonces podréis entender que todo Me pertenece y si satanás os está ofreciendo, por vuestra alma, mínimas cosas, sois muy tontos al caer en ellas.

 

Entended que éste Mundo y solamente os puede dar valores de este Mundo; pero Yo Soy Dueño del Universo entero, satanás no es el dueño de todo lo creado, él es el príncipe de y las almas que se salvan, gozan de toda la Creación, que es el Universo entero, lo visible y lo invisible, lo que aún vosotros no os imagináis que existe y que es bellísimo.

 

Os quiero abrir los ojos, Mis pequeños, para que os deis cuenta de que vuestra alma vale muchísimo más que todos los valores de la Tierra, que es lo que os ofrece satanás, sois Míos y os quiero de regreso, sois una parte de Mí y sufro por vuestros errores.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Tercer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.

Sobre: Debéis tener una unión continua Conmigo, la mejor unión íntima, es a través de la Sagrada Eucaristía, Mi Cuerpo en vosotros. Os dejé Mi Cuerpo para que os alimentarais y, Mi Cuerpo, llega a formar parte de vuestro cuerpo al tomarMe.

 

Hijitos Míos, os he dejado Mi Sacratísimo Cuerpo en la Tierra, para que de él os alimentarais, para que pudierais crecer y estar fuertes en el Amor.

 

Vosotros mismos sabéis que cuando no alimentáis vuestro cuerpo, éste se debilita, no tenéis fuerzas y si tuvierais que luchar, fácilmente os vencerían, porque no tenéis fuerza ni para levantar el arma con la que os vais a defender.

 

Lo mismo sucede en lo espiritual, Mis pequeños. Os he dejado Mi Cuerpo, en la Sagrada Eucaristía, y Mi Sangre para que de ellos os alimentéis.

 

Cuando vosotros no acudís, constantemente, a la Eucaristía, os debilitáis, satanás lo sabe y por eso os ataca y caéis muy fácilmente en sus errores. Ciertamente, por vuestro trabajo, por vuestras obligaciones, no podéis acudir a tomar Mi Cuerpo Divino y, entonces, debéis, de alguna forma, compensar esto, Mis pequeños y esto sería a través de la oración, de los sacrificios, penitencias, todo aquello que os acerque a Mí.

 

A lo que voy, Mis pequeños, es que debéis tener una unión continua Conmigo, la mejor unión íntima, es a través de la Sagrada Eucaristía, Mi Cuerpo en vosotros. Os dejé Mi Cuerpo para que os alimentarais y Mi Cuerpo, llega a formar parte de vuestro cuerpo al tomarMe. Pero vosotros, como os dije, si no podéis acudir a la Iglesia a tomarLo, os debéis reforzar con la oración y con la oración profunda. La oración profunda os acerca a Mí, es un diálogo continuo y, de esta forma, no os separamos. También os podéis unir a Mí a través del sacrificio, de la penitencia, porque cuando vosotros tenéis ésas molestias que están afectando a vuestro cuerpo, estáis recordándoMe, estáis uniéndoos a Mí y, de esta forma, actuaMos a la par en la salvación de las almas.

 

Vuestra unión debe ser continua, Mis pequeños, y, de esta forma, satanás no podrá venceros, porque estaréis siempre fuertes, primeramente, con la Sagrada Eucaristía, como os he dicho, y después, con la oración y especialmente, en la unión con Mi Madre, la Siempre Virgen María, rezando el Santo Rosario, porque, así, os estaréis acordando de Mí y os estaréis acompañando con Mi Madre y, así unidos, os mantendréis fuertes en esta guerra espiritual, en la que ya estáis embebidos ―estáis viviendo una guerra profunda contra las fuerzas de satanás. Si os mantenéis unidos, como os he dicho, difícilmente os vencerá satanás y también ayudaréis a vuestros hermanos a que puedan vencerlo.

 

La oración, unida a la Comunión de los Santos, os he dicho que es poderosísima, no os alejéis de ella, uníos todos, el Universo entero con vosotros, estáis unidos a Mis Fuerzas para vencer las fuerzas de satanás.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Dejaos, pues, Mis pequeños, que Yo os mueva, que Yo os guíe, que Yo os posea, que sea Mi Voluntad en vosotros, que sea Mi Poderío a través de vosotros el que luche por la Verdad, por el Amor, por Mi Reino.

 

Hijitos Míos, ciertamente vosotros sois muy pequeños para luchar contra las fuerzas de satanás. Vuestro tamaño y vuestra comparación a sus capacidades, podría ser como si os vierais junto a una montaña que midiera quinientos metros o más.

 

Vosotros, ciertamente, podéis decir: “¿cómo puedo yo, tan pequeño, destruir ésta montaña que está ejemplificando a satanás?” ciertamente, su tamaño es inmenso y su poder extraordinario en comparación a vosotros.

 

Ciertamente, él no se puede comparar a Mí, porque Yo Soy Infinitamente más Grande y Poderoso que él, pero, vosotros, sois demasiado pequeños para que os podáis enfrentar solos ante él, vuestra fuerza, para vencerlo, radica en vuestra unión Conmigo.

 

Por eso tanto os he remarcado, en éstas Enseñanzas que os doy, que os unáis íntimamente Conmigo, en Mi Santísima Trinidad, con Mi Madre, la Siempre Virgen María: Nosotros lo podeMos vencer fácilmente.

 

Vosotros sois instrumentos de Bien cuando estáis con Nosotros, y vuestros deseos, que sí llegan a ser inmensos e infinitos cuando estáis contando con Mi Poderío Divino, pueden vencer las fuerzas de satanás. Esto se os ha ejemplificado a través de vuestros hermanos santos, a lo largo de la historia de la Cristiandad, cómo muchos de ellos han luchado contra las fuerzas de satanás y lo han vencido, pero es que ellos no han trabajado solos, ellos no han luchado con sus propias fuerzas, ellos siempre han luchado Conmigo junto a ellos.

 

Esto es lo que quiero también para estos tiempos, para cada uno de vosotros, los que estáis Conmigo, los que vais a luchar para defender a vuestros hermanos pero, sobre todo, para defender Mi Amor entre los hombres.

 

Vosotros estaréis unidos a Mí y, como os he dicho, esta guerra es espiritual. Yo, en vosotros, luchareMos contra las fuerzas de satanás. Ciertamente, hermanos vuestros, se han unido, también, íntimamente, a satanás.

 

VencereMos, Mis pequeños, que no os quede duda en ello, aunque, satanás, esta vez, luchará con todas fuerzas porque será liberado, para que vosotros os deis cuenta del poderío de satanás y cómo Yo os he cuidado siempre, al no haberle permitido que utilizara todas sus capacidades contra vosotros, y esto lo haré, Mis pequeños, para que os deis cuenta de Mi Misericordia, Mi Amor Infinito sobre cada uno de vosotros y, a pesar de que utilizará todas sus fuerzas, será vencido.

 

Será vencido por el Amor, será vencido por una Creatura Perfecta, La Siempre Virgen María, Mi Hija. Su Sencillez, Su Amor, Su Humildad, Su Pequeñez ―como Ella así se muestra ante Nosotros―, destruirá el poderío con el que se quiere mostrar satanás, pero que nunca, nunca será tan grande como el Mío, vuestro Dios.

 

Dejaos, pues, Mis pequeños, que Yo os mueva, que Yo os guíe, que Yo os posea, que sea Mi Voluntad en vosotros, que sea Mi Poderío a través de vosotros el que luche por la Verdad, por el Amor, por Mi Reino.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Almas que, aparentemente, por sus pecados tan graves, parece imposible su salvación, se salvarán por vuestro amor, por vuestra donación, no dudéis de ello, Mis pequeños.

 

Hijitos Míos, ciertamente, los escogidos, el resto fiel, Me está dando muchas alegrías en este tiempo, porque han entendido Mi Mensaje de Amor, pero, también, de desesperación para salvar a las almas, de tantas almas que han sido engañadas por satanás, de mucho tiempo para acá y que, gracias a vuestra oración, a vuestro apostolado, a vuestro ejemplo, muchas de ellas están reaccionando y están volviendo a Mí.

 

Pero hay otras que siguen insistiendo en vivir para satanás, en vivir para las cosas del Mundo, para las riquezas del Mundo, que así lo quieren ver, y sus placeres. Es un espejismo muy fuerte que os pone satanás y, esto es muy fuerte, Mis pequeños, porque satanás exalta carnalidad, vuestra sensualidad, os hace gozar de vuestros sentidos y el hombre se envicia en ellos y, así, como se envicia en el vino, en las drogas, también el hombre se envicia en el sexo, en el pecado y se aparta de Mí.

 

Es muy difícil que un alma pueda apartarse del pecado si no hay alguien que le ayude en oración, en donación, en sacrificio, en penitencia, a que lo logre. Los atractivos que os pone satanás, son espejismos que hacen que perdáis vosotros la realidad y la Verdad por la cual estáis en la Tierra; nublan vuestro entendimiento y vuestra vista, para que no veáis la realidad por la que vivís y, así, engañados, os mantenéis en los vicios y apartados de Mí.

 

Por eso os he pedido tanta oración, Mis pequeños, por estas almas engañadas por satanás, enviciadas en el pecado y en la maldad. Atraedlas, Mis pequeños, a Mi Corazón, estad seguros que vuestra oración, vuestros sacrificios y penitencias por ellos, les favorecerán, y muchas de ellas se salvarán, gracias a vosotros. Almas que, aparentemente, por sus pecados tan graves, parece imposible su salvación, se salvarán por vuestro amor, por vuestra donación, no dudéis de ello, Mis pequeños.  Mi Misericordia es Infinita, Mi Justicia será aplacada cuando les llegue su turno de ser juzgadas, gracias a vuestra oración y vuestra donación por ellas.

Gracias, Mis pequeños.