Oct 04_16 Este es el tiempo, donde estáis siendo atacados por demonios muy poderosos.

Rosario vespertino

 

 

 

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  • BuscadMe y Me encontraréis, pero, sobre todo, amadMe, amadMe de corazón y Mis Secretos os daré para que os podáis proteger con ellos y podáis pasar toda esta Purificación, sin accidentes tan fuertes, como los que tendrán la gran mayoría de vuestros hermanos.
  • Esa es la única forma, Mis pequeños, en que podéis mover al mundo, dejando que Mi Hijo sea Él, en vosotros, que Él tenga Vida en vosotros, que Él pueda moverse entre los hombres, a través de vuestra presencia y seréis reconocidos, así, como hijos Míos, hijos del Dios Verdadero.
  • Os he dicho, Mis pequeños, que no os preocupéis tanto por los acontecimientos de la Purificación. Si estáis Conmigo, ¿a qué podéis vosotros temer? Si pido vuestra vida, llegaréis Conmigo, si os permito permanecer, seréis el nuevo pueblo de Dios.
  • Si buscáis llegar a Mí, más fácil y rápidamente, orad y ayunad Mis pequeños, manteneos en estado de Gracia, manteneos en la vida Sacramental y estad seguros que llegaréis a Mi Corazón, Nos uniremos profundamente y seremos el uno para el otro.
  • Tenéis todo, Mis pequeños, para triunfar, Me tenéis a Mí, tenéis las Enseñanzas de Mi Hijo, tenéis Sabiduría, que Yo, en Mi Santísima Trinidad, he dejado en las Sagradas Escrituras, pero, si sois negligentes, si sois necios y queréis vivir sin estar unidos a Mí, moriréis irremediablemente.

 

 

 

Mensaje de Dios Padre a J. V.

 

 

 

Primer Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: BuscadMe y Me encontraréis, pero, sobre todo, amadMe, amadMe de corazón y Mis Secretos os daré para que os podáis proteger con ellos y podáis pasar toda esta Purificación, sin accidentes tan fuertes, como los que tendrán la gran mayoría de vuestros hermanos.

 

Hijitos Míos, los pescadores y todas aquellas personas que navegan en el mar, le temen muchísimo a lo que le llaman, “la calma chicha”. Son momentos, en que el mar, aparentemente, está tranquilo, que no hay problemas, pero luego se viene la tormenta. Temed también vosotros a ese momento, en que se suscitará una falsa paz alrededor del Mundo; aparentemente, se detendrá todo y esa falsa paz, solamente anunciará una tormenta espiritual que caerá sobre toda la humanidad.

 

Manteneos, Mis pequeños, en mucha oración, penitencia, ayunos, para que podáis defenderos de los ataques de satanás y de todos aquellos que están con él. Manteneos en los Sacramentos, ayudad a vuestros hermanos que, prácticamente, no están Conmigo, para que, a través de Mi Santo Espíritu, vosotros podáis Evangelizar y podáis ayudar a muchas almas a que entiendan el momento que estarán pasando y se puedan convertir. Os he dicho que satanás es muy astuto y os tratará de engañar a todos vosotros pero, aquellos que estáis Conmigo, tenéis la Luz de Mi Santo Espíritu, Yo Me puedo comunicar con vosotros y así, vosotros, os podréis defender a tiempo.

 

Aquellos que no oran, aquellos que no buscan estar Conmigo, aquellos que no quieren abrir su corazón a Mis Palabras, a Mi Amor, están desprotegidos. Al no estar en contacto Conmigo, no sabrán qué hacer en los momentos difíciles de esta Purificación que ya está sobre vosotros,

 

Os he venido previniendo por años, para estos momentos, en los que, prácticamente, ya estáis pero, que, todavía se vendrá lo más fuerte. Son pocos, muy pocos los que han entendido el buscarMe, el vivirMe, el adorarMe, el gozarMe. La gran mayoría vive su propia vida, no Me buscan para agradecerMe, no Me buscan para invitarMe, no Me buscan para gozar Conmigo los bienes que os he concedido.

 

Encuentro, en la mayoría de las almas actuales, una falta de agradecimiento muy grande. ¡Os he dado tanto y no os queréis dar cuenta de ello! Tenéis las Sagradas Escrituras, para que aprendáis de ellas, cómo llevar a cabo vuestra propia misión. En las Sagradas Escrituras, encontraréis respuesta a todas vuestras interrogantes, pero debéis pedir ayuda a Mi Santo Espíritu, solos no podréis encontrar toda esa Sabiduría Divina que tenéis en el Libro Sagrado.

 

BuscadMe y Me encontraréis, pero, sobre todo, amadMe, amadMe de corazón y Mis Secretos os daré para que os podáis proteger con ellos y podáis pasar toda esta Purificación, sin accidentes tan fuertes, como los que tendrán la gran mayoría de vuestros hermanos.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Segundo Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Esa es la única forma, Mis pequeños, en que podéis mover al mundo, dejando que Mi Hijo sea Él, en vosotros, que Él tenga Vida en vosotros, que Él pueda moverse entre los hombres, a través de vuestra presencia y seréis reconocidos, así, como hijos Míos, hijos del Dios Verdadero.

 

Hijitos Míos, vosotros buscáis que toda la gente cambie, pero, os he dicho, que vosotros debéis empezar por vosotros mismos. Si Yo no Vivo en vuestro corazón, ¿qué podéis dar a vuestros hermanos?

 

Mi Hijo os dice que la boca habla de lo que está lleno el corazón. Si os habéis enamorado de Mi Amor, es lo que transmitiréis a vuestros hermanos. Si conocéis Mi Palabra de las Escrituras; primeramente la viviréis y, con ello, transmitiréis ejemplo a vuestros hermanos que los irá cambiando. Vuestros deseos, también, serán buenos y bellos si vuestro pensamiento está lleno de Mi Vida, de Mis Ejemplos, de Mis Milagros, de las Acciones buenas que hice para aquella gente que vivía cuando bajé a la Tierra. Vosotros debéis estar llenos de Mí para poder transmitirMe. Os he dicho que satanás es muy astuto y malo, y sabiendo que vosotros queréis un cambio profundo en vuestro ser, y que queréis transmitir Mi Presencia, Mis Palabras, Mi Ejemplo, Mi Vida a los demás, él tratará de deteneros de alguna forma. Esperad ataques de él, es lo normal cuando estáis Conmigo.

 

Os ataca de múltiples formas, pero vosotros debéis perseverar, no os asustéis de su presencia y de sus ataques en vuestra vida, pensad en Mi Hermosura y en Mi Amor hacia vosotros.

 

Soy vuestro Dios, que os puede colmar de grandes Bendiciones, si vosotros Me las pedís, especialmente, cuando vosotros las utilizaréis para el bien propio y el de vuestros hermanos, mucho es lo que deberéis hacer para vuestros hermanos. Es el Amor el que hace todo.

 

Cuando, vosotros, realmente vivís para Mí, y os dais plenamente para Mi Bien y el de los vuestros, Yo Me manifiesto a través de vosotros y, ciertamente, ya no os ven a vosotros, Me ven a Mí.

 

Así pues, Mis pequeños, invitadMe a estar en vosotros, pedidMe, que inunde todo vuestro ser con Mi Presencia, con Mi Sabiduría, pero, sobre todo, con Mi Amor. ¡Estáis rodeados de tanto mal que ha diseminado satanás, por toda la Tierra y por el Universo entero!, mucho mal ha diseminado por toda la Tierra y muchos hermanos vuestros se han dejado llevar por sus tentaciones, tentaciones, que, al tomarlas vosotros, se convierten en pecados y, a veces, graves. Pero vosotros no deberéis atemorizaros de ello, pedidMe Fortaleza, Sabiduría, para que no os venza satanás y podáis seguir transmitiendo Mi Vida, Mis Palabras, Mi Amor a vuestros hermanos, porque vosotros, ya las estáis viviendo en vuestro interior y las estáis haciendo vida en vosotros mismos.

 

Esa es la única forma, Mis pequeños, en que podéis mover al mundo, dejando que Mi Hijo sea Él, en vosotros; que Él tenga Vida en vosotros, que Él pueda moverse entre los hombres, a través de vuestra presencia y seréis reconocidos, así, como hijos Míos, hijos del Dios Verdadero.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Tercer Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Os he dicho, Mis pequeños, que no os preocupéis tanto por los acontecimientos de la Purificación. Si estáis Conmigo, ¿a qué podéis vosotros temer? Si pido vuestra vida, llegaréis Conmigo, si os permito permanecer, seréis el nuevo pueblo de Dios.

 

Os he dicho, Mis pequeños, que no os preocupéis tanto por los acontecimientos de la Purificación. Si estáis Conmigo, ¿a qué podéis vosotros temer? Si pido vuestra vida, llegaréis Conmigo; si os permito permanecer, seréis el nuevo pueblo de Dios.

 

Yo Soy vuestro Dios y escogeré almas con las que pueda ya empezar un nuevo pueblo, purificado y santificado.

 

El hombre es el hombre, pero, poco a poco, irá entendiendo que Yo, vuestro Dios, os quiero regresar al momento inicial de la Creación, donde todo era bello, todo era santo. Ciertamente, ya no podréis llegar, en estos momentos, ni aún con el pueblo que escogeré, porque, todavía, aunque seáis almas escogidas las que quedaréis, el Pecado Original os sigue afectando.

 

Cuando Yo creé a vuestros Primeros Padres, todo era puro, todo era santo, todo era bello, porque no estaban afectados por el Pecado Original.

 

Al decir que todo quedó afectado por el Pecado Original, es primeramente, vuestro ser y, en seguida, toda la Creación, porque satanás empezó a hacer su obra, también, a partir del Pecado Original.

 

Ciertamente, incitó a vuestros Primeros Padres a darMe la espalda, a no querer estar Conmigo, Me traicionaron, ciertamente, pero se pudieron haber mantenido como estaban ellos, en ésa vida íntima Conmigo, que era una vida de oración, y eso es a lo que quiero que lleguéis, Mis pequeños, que entendáis que con la vida de oración profunda y en Amor Conmigo, podéis controlar fácilmente, las fuerzas de satanás.

 

Os he dicho ya esto, pero os lo quiero repetir, para que vosotros entendáis, que lo que estáis sufriendo, actualmente, es por vuestra propia culpa, porque tenéis todos los elementos para controlar a satanás, para que no os venza, para que no haga con vosotros lo que él quiera. Vuestros Primeros Padres vivían en Mi Amor, vivían profundamente en Mi Presencia, que esto es la oración. No podían vivir sin Mí, todo Me lo ofrecían, lo que hacían, lo que pensaban, lo que hablaban, todo, todo era para Mí; no había momentos en los cuales Nos desconectáraMos, era una unión perfecta. Donde estaban ellos, estaba Yo, Me invitaban, lo hacían todo por Mí y para Mí.  Y a eso os quiero regresar, Mis pequeños, a ésa oración profunda, a ésa Presencia Mía en vosotros.

 

Si vosotros os dais cuenta, satanás no tenía gran fuerza, era una serpiente y es que el Amor que había entre Adán y Eva, Conmigo, era total e inmenso, ellos estaban inmersos en Mí, no había cabida para las obras de satanás en su vida. Se las tuvo que ingeniar, satanás, con el engaño, con la mentira, para poderlos sacar de esa vida espiritual profunda, de santidad que tenían ellos para Conmigo. Ese momento de distracción, que causó satanás, fue la muerte para ellos, se distrajeron, le hicieron caso por un momento, los engañó y cayeron.

 

Cuando vosotros no estáis Conmigo, cuando vosotros hacéis vuestra vida, vuestras cosas y no Me invitáis a Mí, fácilmente entra satanás en vuestra vida. Una obra de vosotros que, en principio, pudiera ser buena, satanás la puede volver mala, simplemente, con su ataque sutil y, de esta forma, esa obra buena no llega a Mí o llega sucia, no llega perfecta.

 

Os he pedido tantas veces que busquéis la perfección y la perfección es como vivían vuestros Primeros Padres Conmigo, antes del Pecado, en oración profunda, sin separarse de Mí en ningún momento, haciendo Mi Voluntad y no la vuestra.

 

Habéis perdido todo esto, Mis pequeños, por vuestra falta de oración y, al decir oración, es decir intimidad Conmigo, vuestro Dios. Si vinisteis a servirMe y queréis estar Conmigo, en ningún momento debéis voltear hacia las cosas del Mundo, hacia la maldad de satanás, que llega a vosotros en forma agradable y mentirosa, os hace creer que vais a alcanzar un bien, cuando, realmente, os va a separar de Mí. Cuando vosotros os distraéis, por un momento, y volteáis a ver lo que creéis que os conviene, que Yo no os lo estoy mandando, en ese momento, ya caísteis en la tentación y, ya depende de vosotros manteneros en ésa tentación y luego caer en pecado o pedirMe ayuda antes de caer en la tentación, cuando os dais cuenta que os distrajisteis y que caísteis en manos de satanás.

 

Mis pequeños, la vida en la Tierra, es difícil y os puede llevar a la condenación eterna si no estáis Conmigo. Satanás os seduce, os engaña, os lleva por caminos, aparentemente, fáciles y que, tarde o temprano os van a llevar a una separación Conmigo, vuestro Dios.

 

Mi Hijo os dijo que el seguirMe, era un camino angosto, difícil, lleno de pruebas y de dolores, pero que al final veríais la Luz, la Alegría, la Salvación.

 

Os repito, Mis pequeños, no os podéis olvidar de Mí, ni os debéis olvidar de Mí, en ningún momento. No Me apartéis de vuestra mente ni de vuestro corazón; porque esas distracciones las aprovecha satanás para introducirse a vuestra mente o a vuestro corazón, y os lleva hacia el mal, ya sea en pensamientos, en palabras, en acciones.

 

PedidLe a Mi Santo Espíritu, que Vive en vuestro interior, a que esté pendiente de esas distracciones y os avise de inmediato, para que regreséis a la unión Conmigo, vuestro Dios.

 

Cuando ya no hay amor en vuestra vida, en vuestras acciones, ni en vuestros pensamientos, ya no estoy Yo con vosotros y podéis ser presa fácil de satanás. No olvidéis esto nunca, Mis pequeños, si Yo estoy con vosotros en todo momento, vuestras almas serán santas y podréis luchar fácilmente contra las tentaciones de satanás.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Cuarto Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Si buscáis llegar a Mí, más fácil y rápidamente, orad y ayunad Mis pequeños, manteneos en estado de Gracia, manteneos en la vida Sacramental y estad seguros que llegaréis a Mi Corazón, Nos uniremos profundamente y seremos el uno para el otro.

 

Ciertamente, Mis pequeños, como os acabo de explicar, la oración es necesarísima en vuestra vida, pero si la unís al ayuno, podéis vosotros, hasta obtener milagros.

 

Mi Hija, la Siempre Virgen María, en Sus Apariciones alrededor del Mundo, os insistió en ello y, Mi Hijo Jesucristo, se lo hizo ver también a Sus apóstoles, cuando les preguntó que si oraban mucho, cuando iban a Evangelizar, ellos decían que sí, pero se quejaban de que satanás, en algunas ocasiones, hasta los golpeaba, y les volvió a preguntar Mi Hijo, ¿ayunaron?, y ellos dijeron que no. Mi Hijo les dijo que, solamente, con el ayuno y la oración, se pueden expulsar algunos demonios más poderosos. Y este es el tiempo, Mis pequeños, donde estáis siendo atacados por demonios muy poderosos. Vosotros mismos les habéis dado ese poder, porque os alejasteis de la oración y, la única forma en que los podréis vencer, es a través de la oración, como os la expliqué, y el ayuno, Mis pequeños.

 

Muchos de vosotros rehuís al ayuno, poniendo muchos pretextos: que si os vais a sentir mal, que si os vais a desmayar y son pretextos, porque, el cuerpo, necesita ayunos,  también, para purificarse pero, lo más importante, Mis pequeños, es que, cuando vosotros ayunáis, vosotros domináis las pasiones a donde os lleva vuestro cuerpo, a donde la carne manda. Vosotros debéis darle esa fuerza al alma y solamente lo conseguiréis, así, con el ayuno y la oración profunda.

 

Esto es muy importante que lo entendáis, Mis pequeños, porque la oración se vuelve más poderosa con el ayuno. Os he pedido que, vuestra oración sea desde lo más profundo de vuestro corazón, pero, si vuestro cuerpo, contaminado por el Pecado Original, os está llevando a pensamientos vanos o a situaciones de vuestra vida que no os van a dar un crecimiento espiritual, entonces, deberéis controlar todo esto con el crecimiento espiritual que os da el ayuno.

 

La espiritualidad se va ganando poco a poco, ciertamente, Yo os la voy regalando, pero vosotros debéis de poner de vuestra parte. No os imagináis, no tenéis idea, Mis pequeños, lo que es la oración y el ayuno, es un arma muy poderosa que tenéis sobre Mí, Mis pequeños, es un poder muy grande, con el que podéis obtener, de Mí, grandes Bendiciones. Un alma que ora y ayuna, puede obtener de Mí, hasta milagros, como os dije, pero vosotros queréis la vida fácil, sin que sufráis, sin que tengáis que hacer gran cosa y ¡no!, Mis pequeños, no es así. Un milagro, es una acción Divina inmensa, que requiere, también, esfuerzo de vuestra parte.

 

Vosotros podéis leer en las Sagradas Escrituras, cuando se tenían que preparar los pueblos o los sacerdotes o personajes especiales de las Sagradas Escrituras, para un evento muy importante; ayunaban por varios días y, de esta forma, podían vencer al enemigo y especialmente, el enemigo espiritual, a satanás.

 

Todos aquellos que quieren un crecimiento espiritual fuerte, se preparan con la oración y el ayuno, esto es bien sabido en todos aquellos grupos de oración, no importa si son religiones, tribus o de aquellos que están buscando el Bien y son guiados por Mi Santo Espíritu. Mi Espíritu se manifiesta fuertemente en las almas que oran y ayunan, que han controlado las pasiones, de esta forma, vuelan libremente hacia Mí.

 

Os he dicho que vuestro cuerpo os mantiene en la Tierra, es un lastre que vosotros os debéis quitar y, solamente lo lograréis con un crecimiento espiritual profundo y esto os lo da la oración y el ayuno. Si buscáis llegar a Mí, más fácil y rápidamente, orad y ayunad Mis pequeños, manteneos en estado de Gracia, manteneos en la vida Sacramental y estad seguros que llegaréis a Mi Corazón; Nos uniremos profundamente y seremos el uno para el otro.

Gracias, Mis pequeños.

 

 

Quinto Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: Tenéis todo, Mis pequeños, para triunfar, Me tenéis a Mí, tenéis las Enseñanzas de Mi Hijo, tenéis Sabiduría, que Yo, en Mi Santísima Trinidad, he dejado en las Sagradas Escrituras, pero, si sois negligentes, si sois necios y queréis vivir sin estar unidos a Mí, moriréis irremediablemente.

 

Hijitos Míos esa vida de oración y de ayuno que os estoy pidiendo, os va a ayudar a poder sobrellevar las pruebas que estáis teniendo y que tendréis cada vez más fuertes; estando en íntima comunicación Conmigo, a través de la oración y esa penitencia, que es el ayuno, vosotros os iréis purificando, salvaréis muchas almas, os uniréis cada vez más fuertemente a Mí, vuestro Dios y, al terminar la Purificación, gozosos estaréis, porque entraréis rápidamente a los Cielos Nuevos y a las Tierras Nuevas, con una nueva vestimenta purificada, santificada por vuestra donación y por vuestra unión profunda Conmigo en esos momentos tan fuertes y dramáticos que tendréis.

 

Mis pequeños, el estar Conmigo en estos momentos será difícil para vuestros hermanos, serán momentos difíciles, dramáticos, pero no para vosotros, porque mantendréis la paz profunda, porque al estar íntimamente Conmigo, Yo os llevaré a esa Paz, una Paz total. Veréis los acontecimientos desde otro punto de vista, no como un castigo sino como una reparación a vuestros pecados, una purificación de vuestra vida pasada, para que entréis limpios al regalo tan grande que os voy a dar después.

 

Una vida profunda de oración y de crecimiento espiritual, como os dije, os hace ver vuestra espiritualidad muy diferente a la que viven vuestros hermanos, que ciertamente, no la tienen o dejan mucho qué desear.

 

El hombre se ha apartado de Mis Leyes, de Mi Amor, se ha apartado de esa vida de unión y, por lo tanto, el hombre ha querido hacer lo que quiere y la vida del hombre, así, apartados de Mí, al único que pueden seguir, es a aquel que es el desorden y la maldad y, así, la forma de vida de vuestros hermanos, que no están Conmigo, son los que causan todos estos problemas que tenéis a vuestro alrededor. Son aquellos que se han vuelto instrumentos de satanás, porque no han querido estar Conmigo, no han querido vivir en la oración, menos en el sacrificio, en la penitencia y el ayuno; éstos se vuelven fácil presa de satanás.

 

Debéis estar conscientes que satanás, siempre os va a llevar a las cosas del Mundo, a lo que el cuerpo pide y no a la espiritualidad a donde os quiero llevar. Vosotros no crecéis cuando estáis con satanás, al contrario, cuando os volvéis seguidores de él e instrumentos de él, no solamente destruís vuestra propia vida, destruís la de vuestros hermanos, de todos aquellos que están a vuestro alrededor. Vuestro mal ejemplo y la maldad que empezáis a producir, os va separando de Mí, y vais volviendo obscuridad todo alrededor de vosotros y a los que os rodean. Algunos os rechazarán, porque verán en vosotros maldad, en cambio, otros, serán atraídos por esa maldad y satanás, los acorralará y no los dejará ir y, así, se van perdiendo infinidad de almas, porque prefieren estar en el Mundo, vivir en el desorden, vivir en la obscuridad, como la que ahora, ya, rodeó al Mundo entero. Vosotros mismos sentís y vivís toda esa maldad que ya está contaminando y destruyendo al Mundo entero.

 

Esto estaba profetizado desde mucho tiempo antes, lo tenéis en las Sagradas Escrituras, pero vosotros no quisisteis tomar el Libro Sagrado para que pudierais defenderos de lo que iba a suceder y, ahora estáis sufriendo las consecuencias de vuestra negligencia, de vuestra tontería.

 

Mi Hijo se dio por vosotros, por cada uno de vosotros, por vuestra salvación, pero, también teníais que poner de vuestra parte. La salvación no es gratuita, ciertamente, la Donación de Mi Hijo, os da una tarea, un compromiso que vosotros debéis seguir. Él os enseñó el cómo debéis llevar a cabo vuestra salvación, Él os vino a abrir las Puertas del Paraíso que estaban cerradas por el Pecado Original, pero Su Donación, no os da a vosotros la total facilidad de entrega, sin que vosotros no hagáis nada por vuestra propia salvación, Él os vino a dar el Ejemplo que vosotros debéis seguir: una Vida de Oración, una Vida de Pureza, una Vida de Dolor, pero en donación, por aquellos hermanos vuestros que necesitan de salvación.

 

Mi Hijo tomó el Dolor sobre Sí Mismo, tomó la Muerte sobre Sí Mismo, porque el Pecado Original trajo el Dolor y la Muerte al Mundo y Él los tomó sobre Sí y los venció.

 

Cuando vosotros os unís a Mi Hijo, podéis vencer, también, el dolor y la muerte, ya no os llevan a la destrucción, sino os llevan a la santificación. Vuestros dolores, ofrecidos, unidos a los de Mi Hijo, os santifican; vuestra muerte, ya no es una muerte eterna, es Vida, porque Mi Hijo venció a la Muerte, Resucitó a la Vida y regresó al Reino de los Cielos y, si vosotros estáis Conmigo, si vivís como Mi Hijo os enseñó, también, vuestra muerte, será el inicio de vuestra vida eterna.

 

Tenéis todo, Mis pequeños, para triunfar, Me tenéis a Mí, tenéis las Enseñanzas de Mi Hijo, tenéis Sabiduría, que Yo, en Mi Santísima Trinidad, he dejado en las Sagradas Escrituras, pero, si sois negligentes, si sois necios y queréis vivir sin estar unidos a Mí, moriréis irremediablemente.

Gracias, Mis pequeños.