Nov 16_17 Os pido que os preparéis para los momentos más fuertes que están por llegar.

Rosario vespertino-MENSAJE ÚNICO.

 

 

 

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Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a J. V.

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Primer Misterio. Habla Nuestro Señor Jesucristo.

Sobre: Se os ha dicho que estáis en momentos de purificación y os pido que os preparéis para los momentos más fuertes que están por llegar.

 

(Lenguas…) Hijitos Míos, Yo os dejé Mis Enseñanzas, Mi Palabra, Mi Ejemplo, Mis Milagros. Conviví entre los hombres, almas buenas por un lado, almas malas por el otro, almas ingenuas y almas malvadas.

 

Ciertamente, como Dios, os conocía perfectamente, porque Yo habito en vuestro corazón, Nuestra Santísima Trinidad estaMos en vosotros, es Mi Reino en vosotros. Satanás, siendo el príncipe de este Mundo, Me atacó fuertemente, no Me respetó y, de alguna forma, se quiso vengar del castigo que Mi Padre le mandó por rebelarse contra el Amor, contra Nuestro Amor. Su falta de amor y desobediencia, lo convirtió en el demonio que es, y ahora os acecha fuertemente, para impedir que vosotros regreséis al Reino de los Cielos.

 

Pero vuestros hermanos, muchos hermanos vuestros, no reaccionan ante estas Palabras de Nuestra Santísima Trinidad que os heMos repetido por más de dos mil años para ayudaros a regresar al Reino de los Cielos. Se os ha dicho que la batalla que estáis librando, es una batalla espiritual, ya no son poderes económicos, políticos, raciales, o humanos, en general.

 

Esta es ya una lucha fortísima, entre las fuerzas del Cielo, derramándose sobre todos vosotros, para defenderos de los ataques de satanás y, por otro lado, están las fuerzas satánicas, tratando de destruir vuestra Fe, vuestros principios, vuestra moralidad, vuestra espiritualidad y, sobre todo, llevándoos a negar el Amor y la Sabiduría que Yo os dejé cuando estuve entre los hombres.

 

La gran mayoría de vosotros, no os habéis puesto a meditar Mi Presencia entre los hombres. Ciertamente, se os ha enseñado y se os ha repetido tantas veces, que ya es parte de vuestra historia, es parte de vuestro conocimiento y ya no os detenéis a meditar un poco, que debiera ser un mucho. Mi estancia sobre la Tierra: Yo, el Hijo del Hombre, bajé a estar entre los hombres, para que conocierais Quién es vuestro Dios, Mi Padre Me lo pidió, Yo Le obedecí y, ciertamente, había algunas almas escogidas, que Me llamaban, que Le pedían a Mi Padre protección contra toda la maldad que estaban viviendo. Ciertamente, tenían problemas políticos, religiosos, sociales y culturales, era un momento de la historia, en que el pueblo de Israel estaba padeciendo mucho. Ciertamente, pedían que llegara el Mesías, y la gran mayoría, Me conoció, pero no apreció, debidamente, Mi estancia entre ellos y, hasta el Deicidio cometieron por haberse dejado llevar por las insidias de los escribas y fariseos.

 

Ni siquiera el pueblo que los conquistaba en ese momento, los romanos, pedían por Mi Muerte, fue Mi Mismo pueblo, el pueblo judío, el que pidió por Mi Muerte. Vine a salvarlos y Me pagaron con Mi Muerte.

 

Os dejé Mi Vida, Mis Enseñanzas, Milagros, Ejemplo; conocisteis Mi Manera de ser, Mi Bondad, Mis Virtudes, Mi Compasión hacia los pobres y desamparados, los enfermos, las viudas, hacia todo aquel dolido en cuerpo y alma. Me dediqué a Evangelizar, como Me lo pidió Mi Padre y, en ningún momento ataqué con la Palabra a alguien o creé problemas verbales, no vine a criticar, solamente vine a exponer la maldad de los que estaban como autoridad en ese momento y que se aprovechaban de su mismo pueblo.

 

¿Cuántos de vosotros, realmente, estáis viviendo vuestra misión? ¿Cuántos, realmente, os preocupáis de llevar a cabo vuestra misión en la forma más perfecta posible y sin desviaros del camino, sin criticar, sin avergonzaros, a veces, de lo que tenéis qué decir y hacer, especialmente, si Me pertenecéis a Mí, los que sois ministros de la Iglesia que os dejé? ¿Cuántos de vosotros, vivís las Verdades, el Conocimiento que os dejé, las Virtudes que Me vieron tener los habitantes de ese tiempo? ¿Cuántos de vosotros os habéis dejado guiar por Mi Sabiduría y habéis normado vuestra vida en base a ella? ¿Cuántos de vosotros, aún tenéis Fe en Mí y Me amáis? ¿Cuántos de vosotros Me defendéis, todavía, ante los hombres, ante todos aquellos que Me atacan, que Me ofenden, que Me tratan de subestimar o hacer a un lado o hasta, quererse olvidar de Mí y de todo lo que he hecho por todos vosotros para vuestro bien?, entendedlo, para vuestro bien. Yo Soy vuestro Dios, Yo no necesito de vosotros, vosotros Me necesitáis a Mí y Yo, todo lo que vine a hacer, es para vuestro bien. No os dais cuenta de esta realidad, sin Mí, sin Mi Santísima Trinidad, vosotros no seríais nada, ni tendríais lo que tenéis, empezando con el don de la vida.

 

Vivís tan separados de Nuestro Amor, de Nuestras Enseñanzas, de la realidad espiritual que cada uno de vosotros debe llevar. Vivís solamente, para lo vuestro, vivís por vivir o vivís para llenaros los bolsillos de lo material del Mundo.

 

Vivís en una forma muy superflua, no tomáis en serio el don de la vida, no tomáis en serio la amistad espiritual que debéis llevar Conmigo. Soy vuestro Hermano; Soy vuestro Amigo; Soy vuestro Compañero de viaje, durante vuestra vida en la Tierra; Soy el apoyo en todos sentidos, porque Soy el que sabe, perfectamente, lo que el hombre hace durante su vida, porque Yo, también, viví todo eso y por eso sé apoyaros, pero os olvidáis de Mí.

 

Soy el Dios Desconocido para la gran mayoría de vosotros, Me habéis hecho a un lado de vuestra existencia, como si vosotros fuerais los proveedores y los creadores de todo lo que va a suceder a todo lo largo de vuestra existencia; satanás os ha llevado a eso, a que creáis que no Me necesitáis, que podéis vivir sin Mí, sin ningún problema, que sois autosuficientes y que, si necesitáis algo, os pide que acudáis a él y os engaña y os lleva a situaciones de desesperación y hasta de maldad para con vuestros hermanos. No acabáis de entender que si apartáraMos la Vista y Nuestra Providencia, por una fracción de segundo de cada uno de vosotros, dejaríais de existir. Así de fácil puede ser vuestro fin y, de esto, no os ponéis a meditar y menos, agradecer, porque no os queréis dar cuenta de estas verdades.

 

Entended que dependéis, totalmente, de Nuestra Voluntad. Fuisteis creados para un Bien, fuisteis creados para llevar a cabo una misión y una misión de obediencia, Mis pequeños. Yo obedecí a Mi Padre, vine a estar entre los hombres, obedecí a Mi Padre y acepté lo que los hombres Me hicieron, ciertamente, azuzados por satanás, pero acepté lo que Me pidió Mi Padre, para el bien de vosotros, para el bien de toda la humanidad y de todos los tiempos, y vosotros, lleváis una misión similar. Lo que os ha tocado vivir, debéis llevarlo a cabo como os lo pida Mi Padre.

 

No es vuestra voluntad la que debe imperar en vuestra vida, es Nuestra Voluntad la que os debe guiar y para ello, debéis tener una humildad total y dejaros guiar con una obediencia, también, total.

 

Se os ha dicho, tantas veces, que lo que suceda en vuestra existencia es para vuestro bien. No es una coincidencia que pase tal o cual cosa en vuestra existencia, siempre llevará una enseñanza y un fin perfecto, tanto para vosotros, como para aquellos que están involucrados dentro del Plan Maestro que vuestro Padre ha forjado para cada uno de vosotros.

 

SoMos Vuestro Dios y os guiamos para que todo en vuestra existencia sea perfecto, pero os desviáis tanto del camino, que vuestra imperfección humana daña la tarea que se os ha encomendado. No os dejáis mover por Nuestra Voluntad, cerráis vuestros oídos, cerráis vuestra alma, no queréis saber nada de vuestra conciencia, la cual, continuamente, os está señalando vuestros errores. Preferís el ruido, preferís las distracciones y evitáis el silencio que os lleva a vuestro interior y al estar ahí, en vuestro interior, os educaMos, os llamaMos la atención, os agradeceMos, según como vayáis en vuestra vida. ¡Cuánto mal hay en vuestra vida y cuánta distracción!, y no queréis aceptar lo que debéis hacer, para vuestro bien y el de vuestros hermanos.

 

No habéis visto la realidad, por el otro lado, de aquellos que están con satanás, esas almas tienen un amo, satanás mismo, y les pide lo que Yo os pido a vosotros, dejarse mover por su voluntad y como satanás conoce vuestros pecados, vuestras desviaciones, vuestras preferencias malas, sabe cómo llegar a vuestra vida, a vuestros deseos banales, a vuestras preferencias pecaminosas; él os va poniendo en el camino todo aquello que os llama la atención y que os separa de Mí porque os dejáis mover por su  maldad y así, ha ido destruyendo todo lo que tenéis sobre la faz de la Tierra.

 

Tenéis problemas familiares que ya os había anunciado Yo y que los tenéis en los Evangelios y en las Parábolas, empezando con los pleitos dentro de la familia, padres contra hijos, hijos contra padres, etc., problemas entre hermanos, entre vecinos, problemas entre países, la decadencia espiritual ha llegado a todos niveles y hasta en Mi Misma Iglesia.

 

Ya no vivís Mis Enseñanzas, ya no os dejáis llevar por Mi Sabiduría, ya no os dejáis guiar por Nuestra Voluntad. El hombre, sigue siendo hombre, esté en donde esté y sigue cayendo, Nos sigue dando la espalda, se sigue separando de su Creador, de su Salvador y de su Guía Espiritual, que es Mi Santo Espíritu.

 

Caéis y caéis y la maldad sigue creciendo, la maldad os va llevando a que os apartéis, cada vez más, de Nuestra Trinidad Divina y no os queréis dar cuenta que satanás os separa de Nosotros, para que no recibáis todas Nuestras Bendiciones. Ciertamente os seguiMos cuidando, seguiMos estando con vosotros, quereMos seguir cuidando de la misión que se os confirió a cada uno de vosotros; ninguno de vosotros lleva a cabo la misma misión, sois necesarios cada uno de vosotros para el plan salvífico y para restaurar Mi Cuerpo Místico, sois únicos y os necesitaMos a cada uno de vosotros.

 

Se os ha repetido tanto esto, Mis pequeños, y estas Verdades ya no os importan más, seguís haciendo vuestra voluntad, pero no os dais cuenta, como ya se os ha dicho, que la voluntad del hombre deja mucho que desear y, por eso, en lugar de ir hacia arriba, como quisierais o creyerais, vosotros, que así estáis, es todo lo contrario, vais en una decadencia abrumadora que tiene que terminar en un desastre humano y espiritual.

 

Lo estáis viendo por todos lados, si realmente vuestras intenciones fueran buenas, fueran sabias, fueran inteligentes, todo a vuestro alrededor funcionaría perfectamente. Hay mucha soberbia en vosotros y la realidad es otra, creéis que todo está bien y así os lo dicen vuestros gobernantes y vosotros mismos, en vuestros hogares, lo hacéis creer a los que están bajo vuestra protección, “todo está bien”, pero ya no camináis por vuestras calles seguros, estáis temerosos de que os roben vuestros bienes, estáis temerosos de que os ataquen y que os puedan quitar hasta vuestra vida.

 

No vivís como verdaderos hermanos, os atacáis los unos a los otros, no hay respeto entre vosotros, los defectos humanos se van acrecentando, el bien que debierais tener, porque os lo he mandado, lo ocultan los poderosos y os siguen manejando a su antojo.

 

Muchos de vosotros os quejáis de lo que sucede en vuestra vida y Me echáis la culpa a Mí, vuestro Dios, en Nuestra Santísima Trinidad, pero es el mal que existe en vosotros lo que os está llevando a vuestra decadencia y a vuestro final espiritual.

 

Os lo repito, y os lo repito, pero vuestra soberbia no os permite entender esta Verdad, estáis padeciendo lo que habéis creado, estáis padeciendo vuestra soberbia y vuestros errores, os habéis separado de Nuestra Sabiduría Divina y os estáis dejando llevar por los consejos de satanás, el cual, os quiere llevar a vuestra muerte eterna. Ya no os tomáis un momento para meditar todo esto que os digo, simplemente, cerráis vuestra mente y vuestro corazón, Me hacéis a un lado y, aun así, os seguís creyendo mejor que Nosotros, vuestro Dios.

 

La Naturaleza se está volviendo en contra vuestra porque no la cuidasteis, está reclamando su lugar en la Creación. Así como vosotros pedís paz, pedís un Orden Divino en vuestro ser, los que realmente creéis en Nosotros, la Naturaleza, también, está reclamando ese Orden Divino y ya no soporta el desorden en el que está y todo se convulsionará, y todo ha de volver a un principio y lo padeceréis.

 

Satanás, también, os atacará fuertemente, para llevarse a todos aquellos que le abrieron su mente y su corazón. Cada quien escoge lo que quiere, tenéis el libre albedrío, fuisteis creados por Nosotros para un bien y escogisteis al que es vuestro destructor y para vivir en un mal, y si lo escogisteis a él, no podréis entrar al Reino de los Cielos, es vuestra decisión y Nosotros la respetamos.

 

Se os ha dicho que estáis en momentos de purificación y os pido que os preparéis para los momentos más fuertes que están por llegar. Los buenos, los fieles, los que os habéis mantenido en Fe, en vuestras creencias, en Mis Palabras, en el Verdadero Amor, seréis protegidos. Manteneos y mejoraos en lo que habéis creído, que es lo que se os dio en el Antiguo Testamento y lo que Yo os he dado en el Nuevo Testamento. Sed perfectos, como Mi Padre es Perfecto y por eso os debéis mejorar, porque el Cielo, el que es vuestro Hogar, es un lugar de Perfección, es un lugar de bellezas infinitas, es un lugar de delicias, reservado para aquellas almas que saben apreciar Nuestro Amor.

 

Todos estáis llamados a regresar a él y, como dicen las Escrituras, muchos son los llamados y pocos los escogidos, porque son muy pocos los que quieren regresar a su Creador. Que la Paz quede con vosotros.

Gracias, Mis pequeños.