Nov 09_17 Vosotros ¿qué hacéis para defenderMe?

Rosario vespertino - MENSAJE ÚNICO.

 

 

 

 

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Mensaje de Dios Padre a J. V.

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Primer Misterio. Habla Dios Padre.

Sobre: ¿Qué hacéis por Mí, vuestro Dios?, prácticamente, nada. Simplemente, dejáis que Me hagan a un lado, aceptáis el ataque que hace la misma Iglesia contra Mí, vuestro Dios. También de Mi Casa Me quieren echar ahora, hasta de los Templos, Mi Hogar, Me quieren sacar.

 

Bien sabéis, Mis pequeños, porque lo he repetido varias veces, que estáis en el Mundo y todo lo que es del Mundo es adverso a todo lo que viene de Mí. Vosotros estáis en la Tierra por una sola razón: luchar contra todo lo que es adverso a Mí, vuestro Dios.

 

Vinisteis a recuperar todo aquello que se ha perdido, todo aquello que ha sido tocado por la maldad de satanás. Vosotros estáis cumpliendo una misión similar a la de Mi Hijo Jesucristo, y digo similar, en el sentido en que vosotros debéis de transmitir ese Amor que os vino a Enseñar Mi Hijo.

 

Por otro lado, también, tenéis Mi Presencia en vosotros. Ciertamente, Mi Hijo os dijo que si Le seguíais, ibais a poder hacer las mismas cosas y, aún mayores de las que se Le vieron hacer a Él. Es una realidad, Mis pequeños, pero ¿cuántos hay que quieren darse como Mi Hijo se dio?, no estoy hablando en cuanto al Martirio que Él tuvo que padecer, sino el darse por el bien de vuestros hermanos y Me refiero a ayudarles en su conversión.

 

Bien os habéis dado cuenta de cómo muchos, muchos de vuestros hermanos han perdido la Fe y el amor a Mí, han hecho a un lado las Enseñanzas de Mi Hijo, se han separado de todo lo que viene de Mí.

 

Os he dado grandes tesoros que muchas almas, en la antigüedad, hubieran querido tener. Los profetas del pasado anunciaban la llegada de Mi Hijo y lo que iba a daros. ¡Cuánto hubieran querido tener de lo que ahora vosotros tenéis y habéis despreciado! ¡Cuántas almas se hubieran salvado en aquellos tiempos, si hubieran tenido la Evangelización de Mi Hijo!, pero, os vuelvo a repetir, el Mundo es adverso a todo lo que viene de Mí, vuestro Dios.

 

Ahora os pregunto a vosotros, los que estáis Conmigo, los que habéis preferido la mejor parte, como Magdalena, quien Me encontró y ya no se separó de Mí. Vio y vivió el Gran Tesoro que Soy Yo, vuestro Dios y esa Sabiduría os la da Mi Santo Espíritu. Ella, después de llevar una vida de pecado, Me conoció y cambió radicalmente. Mi Amor, Mis Enseñanzas, Mi Presencia, le tocaron su corazón y ella lo aceptó.

 

Hay muchas almas que han tenido la oportunidad de conocer lo que viene de Mí y, también, muchas, que Me tuvieron en aquél tiempo, pero fueron muy pocas las que tuvieron esta reacción de María Magdalena, fue un cambio radical. Encontraron la Perla Preciosa, esa Perla Rara, porque, ciertamente, Yo era diferente a los que enseñaban el bien a seguir en ese tiempo. Los escribas y fariseos no hablaban como Yo les hablaba, no hacían los Milagros que Yo hice, no tenían esa Sabiduría Divina y Yo Me di por vuestra salvación y ellos, solamente llevaban una vida cómoda y pecaminosa.

 

Son ya, más de dos mil años desde ese tiempo y ¿cuántos, cuántos han dado ese cambio radical, en que han dejado su vida de pecado y de maldad y se han vuelto hacia Mí?

 

Se Me sigue atacando en todo lo que Yo os dejé. Os dije que Me iba a quedar con vosotros y Me quedé, dándoos Mi Cuerpo y Mi Sangre en cada Misa, pero ¿cuántos, realmente, ven en esta, Mi Donación, en donde estoy realmente Presente con vosotros, día a día, y cuántos agradecen este Tesoro, tan grande que Soy Yo, entre vosotros?, y se Me sigue atacando, se Me sigue blasfemando, se siguen cometiendo sacrilegios inmensos, porque, realmente, lo que hicieron esos sacerdotes, los escribas y fariseos de ese tiempo, si lo veis como la realidad es, fue un sacrilegio, realmente fue un Deicidio, un sacrilegio hacia Mi Persona y sigo sufriendo a diario lo mismo, lo mismo que padecí en ese tiempo. Me he dado por vosotros, sigo estando con vosotros, porque es Mi Promesa, pero el sufrimiento sigue y es cruento, Mis pequeños.

 

Cuando vosotros tenéis un tesoro, cuando vosotros tenéis algo que os gusta muchísimo, le cuidáis, le protegéis, lo ponéis en un lugar especial y lo compartís con vuestros amigos más íntimos. Si eso hacéis con un tesoro material, con un valor muy subjetivo, ¿qué habéis hecho con el Tesoro más tan grande que Yo os dejé, que es Mi Presencia real, Cuerpo y Sangre con vosotros?

 

Satanás Me sigue atacando, satanás os sigue atacando. Satanás, en aquel tiempo, aconsejó a los sumos sacerdotes, a los escribas y fariseos para destruirMe y, lo sigue haciendo en este tiempo, aconsejando, no solamente a los fieles sino hasta a las autoridades eclesiásticas, para seguirMe atacando, para destruirMe, para atormentarMe con sacrilegios, blasfemias, injurias, maldades. Sigo sufriendo esa Pasión Dolorosa por vosotros. No ha terminado, Mis pequeños y en esto, no habéis pensado. Sigo sufriendo, porque satanás Me sigue atacando, porque os quiere quitar el Gran Tesoro que Yo os dejé, que es Mi Presencia real y verdadera entre vosotros.

 

Sigue aconsejando a gente malvada y cruel, para hacerMe a un lado, y vosotros ¿qué hacéis para defenderMe? ¿Acaso levantáis la voz? ¿Acaso os ponéis frente a aquellos que se quieren deshacer de Mí para defenderMe? ¿No Soy Yo, vuestro Gran Tesoro? ¿Ya no os importo nada? ¿Qué hacéis por Mí, vuestro Dios?, prácticamente, nada. Simplemente, dejáis que Me hagan a un lado, aceptáis el ataque que hace la misma Iglesia contra Mí, vuestro Dios. También de Mi Casa Me quieren echar ahora, hasta de los Templos, Mi Hogar, Me quieren sacar.

 

¿Qué Soy Yo para vosotros? Soy lo más grande que tenéis sobre la Tierra, Soy vuestro Dios, que Me he dado por completo por vosotros, que he sufrido para abriros, nuevamente, las Puertas del Reino. Os doy Vida a través de Mi Donación en la Sagrada Eucaristía. Si vosotros no os alimentáis en vuestro cuerpo, ¿qué pasa?, morís y si no os alimentáis con Mi Cuerpo y con Mi Sangre, ¿qué le puede pasar a vuestra alma?, ciertamente morirá. Y es por eso que veis a tantos de vuestros hermanos alrededor del Mundo, que están muertos en su alma, ya no se alimentan de Mí, no se alimentan de Mi Palabra ni de Mi Cuerpo y Mi Sangre.

 

Os dije, hace un momento, que estáis en la Tierra, para proseguir Mi Tarea de salvación para los hombres y, ¿acaso, un alma muerta puede hacer algo por Mí?, ¡no!, Mis pequeños, ya no pueden hacer nada por Mí, porque están muertas estas almas.

 

Y, ¿qué le pasa a un árbol seco, que es como están las almas muertas de infinidad de hermanos vuestros?, el árbol seco se corta y se echa al fuego, no está cumpliendo su misión, que es la de dar frutos, y por eso, infinidad de almas, que no están dando fruto y fruto bueno, porque, ciertamente, están causando mucho mal a su alrededor, serán arrancados de raíz y echados al fuego.

 

Daos cuenta, Mis pequeños, que os vengo avisando desde hace mucho tiempo de toda la maldad que se está dando en la sociedad y en Mi misma Iglesia y no entendéis y, los que debierais estar Conmigo, no atendéis a Mis Ruegos ni Me ayudáis. No defendéis el Gran Tesoro que tenéis sobre la Tierra, que es Mi Presencia Real con vosotros. Para muchos, muchos de vosotros, ya no os interesa saber si estoy o no estoy entre vosotros en la Sagrada Eucaristía y en la vida de los Sacramentos.

 

Esta es la razón de la Purificación que está ya sobre vosotros. Una gran mayoría, sois esos árboles secos, sin fruto, sin nada bueno por dar. Yo os di todo lo que os pude dar, para vuestro bien y para el bien de la humanidad y no entendisteis.

 

Despreciasteis el Gran Tesoro y éste se dará, solamente, a aquellos que Lo han buscado, Yo, para ellos, estaré siempre Presente, porque Yo no os puedo abandonar en estos tempos de gran tribulación. Defenderé a los Míos, a los que realmente, Me aman, a los que Me necesitan, a los que Me respetan, a los que Me cuidan, a los que Me llevan en el corazón, a los que Me defienden hasta dar su vida por Mí, para ellos, siempre estaré; pero, para aquellos a los que no les intereso, a los que no Me buscan, a los que les da igual si estoy o no estoy entre vosotros para ellos, ya no habrá más Vida. Mi Vida ha sido desperdiciada, Me di por completo y no Me apreciaron, no Me buscan porque no les intereso. Árboles secos, árboles que no dan fruto, no sirven. También Me di por ellos, Me di por todos y no han apreciado Mi Sacrificio, Mi Donación, Mi Amor por ellos, serán eliminados y empezará un Nuevo Mundo con aquellas almas que sí Me aman, que sí Me buscan, que Me quieren y que desean que permanezca con vosotros.

Gracias, Mis pequeños.